Fundació Pere Tarrés  
   Facebook Fundació Pere Tarrés    Twitter Fundació Pere Tarrés    Instagram Fundació Pere Tarrés
Inicio | Català | Contacto | | Intranet
Estás en: Inicio  > La Fundación  > Sala de prensa  > Noticias

Noticias | Francesc Torralba: "Los educadores no queremos decidir el proyecto vital del otro sino acompañarlo en su proceso".

Volver atrás

09.10.2017 - Másters y postgrados

Fundació Pere Tarrés

Reflexionar sobre cuál es nuestra manera de acercarnos a las personas que atendemos en nuestros servicios o entidades, como respetamos sus deseos y de qué manera les facilitamos el camino para mejorar su situación personal es lo que los asistentes a la conferencia de Dr. Francesc Torralba realizaron el pasado 19 de septiembre en la Facultad de Educación Social y Trabajo Social Pere Tarrés. Torralba, director de la Cátedra Ethos de la Universidad Ramon Llull, comenzó explicando cómo se está dejando en desuso la utilización de la palabra "intervención", que denota asistencialismo y ver a la persona desde una direccionalidad y asimetría. Para el filósofo, es mejor emplear la palabra "acompañamiento", que significa compartir el pan, y que expresa simetría entre las dos partes, evitando "una actitud patrimonalista y posesiva" ya que "los educadores no queremos decidir el proyecto vital del otro" sino "acompañarlo en su proceso".

Este nuevo enfoque también afecta a los equipos interdisciplinares y al modo en que estos toman decisiones. Torralba pone el énfasis en que las decisiones se tomen de forma comunitaria, desde el perspectivismo. Es decir, la suma de perspectivas de los diferentes profesionales que forman estos equipos disciplinares permiten hacer un acompañamiento holístico, más integral. La suma, sin embargo, no implica que todas las visiones tengan el mismo valor. Hay miradas más cualificadas que otras en algunos temas y hay que respetarlas.

Esta forma de acompañamiento también tiene sus contrapartidas. En primer lugar, llegar a un consenso entre todas las partes puede convertirse en un proceso lento. Muchas veces, el día a día de los servicios o de las entidades nos niega la disponibilidad de un tiempo de calidad, pero lo necesitamos dado que estamos hablando de vidas humanas. En segundo lugar, es necesario adecuar los diferentes lenguajes y tecnicismos propios de cada profesión para hacernos entender entre todos. Finalmente, para que la deliberación sea útil hay que tener en cuenta las lógicas de poder entre los miembros que participan. Hay que buscar una simetría entre todos los interlocutores, tanto en el lenguaje como en los tiempos de intervención.

Para que el acompañamiento sea fructífero es necesario que los profesionales que intervienen también sean dúctiles, aceptar que en algún momento todos nos podemos equivocar. Si aceptamos que podemos cometer errores también estamos rebajando la aparición de la frustración y aprendemos a gestionar la angustia que se puede generar cuando tienes libertad total para decidir y no tienes claro cuál es la opción correcta o más beneficiosa. Precisamente, cuando las decisiones se toman en grupo, la carga es compartida.

Sobre cómo tratamos a las personas en situación de vulnerabilidad, Francesc Torralba destacó que hay diferentes grupos de personas vulnerables y que estos a la vez también incluyen conjuntos muy heterogéneos en su interior. Hay que hacer especial mención a que cuanto más vulnerable sea una persona, más fácil será que pueda sufrir abusos, que sea utilizada por los demás... Y la vulnerabilidad también puede venir dada por la ignorancia sobre algún tema en concretos. Por tanto, "a más conocimiento, menos vulnerabilidad y menos posibilidades de utilización".

Para Torralba hay que tener cuidado con la manera que utilizamos la palabra "vulnerables" por no polarizar la sociedad entre aquellos que lo son y los que no ya que, para el filósofo, "todos somos vulnerables, tenemos diferentes grados de vulnerabilidad" y el que deben hacer los y las profesionales que los acompañan es "apoderarse los para salir de su vulnerabilidad". Toda clasificación ya es una manera de discriminar, es un ejercicio de poder. Para Torralba, "la vulnerabilidad depende de los contextos" y nos podemos relacionar de tres maneras diferentes: a través de la pena que deriva en paternalismo despótico y que se contrapone a la compasión; atribuir una autonomía, unas facultades o unas capacidades que la persona vulnerable no tiene y que puede provocar que ésta se caiga o se pierda; o ser capaces de saber identificar el grado de vulnerabilidad de la persona y su grado de autonomía personal. Precisamente, ésta última es la opción deseable ya que nos obliga a discernir, a no hacer comparaciones y personalizar el acompañamiento.

Finalmente, Francesc Torralba destacó que debemos educar a las personas vulnerables para que alcancen su proyecto vital, ya sea el propio ayudándoles a discernir las dificultades y cómo superarlas, y el de la comunidad, a través del acompañamiento.

Poder llevar a cabo este acompañamiento holístico e integral requiere de muchas complicidades entre todos los actores sociales que pueden canalizar o bloquear a las personas vulnerables. Y ser conscientes de que durante el camino surgirán nuevas eventualidades que nos ayudarán a reconstruir nuestro proyecto personal y vital. En este sentido, es importante que evitamos, en la medida de lo posible, el cansancio vital y el vacío existencial, un punto que Torralba destacó que "no se suele plantear en los grupos vulnerables".

[Element content="current" type="content" key="url_vincle1" end="</div><div style='display:block'>"]

Más información:



© Fundación Pere Tarrés | Aviso legal | Mapa de la web | Accesibilidad | Contacto

Síguenos:

Facebook Fundació Pere Tarrés Twitter Fundació Pere Tarrés Youtube Fundació Pere Tarrés Flickr Fundació Pere Tarrés RSS Fundació Pere Tarrés Linkedin Fundació Pere Tarrés Slideshare Fundació Pere Tarrés Blog Fundació Pere Tarrés Instagram Fundació Pere Tarrés



Fundación Pere Tarrés | Numància 149 - 151 | 08029 | Tel. 93 430 16 06 | Fax 93 419 62 68 | fundacio@peretarres.org