La protección a la infancia no puede seguir siendo una simple declaración de intenciones: debe convertirse en una prioridad estructural y efectiva. Con los datos actuales se evidencia que la violencia contra niños, niñas y adolescentes está presente a nuestro alrededor y a menudo es invisibilizada.
Entornos protectores: una responsabilidad colectiva inaplazable
Marta Sarrasseca y Ceci Monteis