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Los centros de ‘esplai’ de la Fundación Pere Tarrés se reúnen en Montserrat para potenciar la espiritualidad en las actividades de ocio educativo

Los centros de ‘esplai’ de la Fundación Pere Tarrés se reúnen en Montserrat para potenciar la espiritualidad en las actividades de ocio educativo

26.02.24

Cerca de 100 monitores y monitoras de más de 25 centros y clubs de esplai federados al Movimiento de Centros de Esplai Cristianos Catalanes (MCECC) de la Fundación Pere Tarrés se han reunido el viernes 23 y el sábado 24 de febrero en Montserrat para celebrar la octava edición de la Noche de los Animadores y Animadoras de la Fe.

El encuentro, organizado bajo el lema Levántate y contempla, ha contado con la asistencia de monitores y monitoras, responsables y animadores/se de la fe de los centros de esplai, una oportunidad para poner en común retos, necesidades, dificultades y recursos para trabajar la espiritualidad y la fe en las actividades de ocio educativo, así como para propiciar el contacto con la naturaleza.

La presidenta del Movimiento de Centros de Esplai Cristianos Catalanes (MCECC), Anna Grau, comparte que “la naturaleza es uno de los espacios donde puede haber más conexión con la espiritualidad y el trascendente, porque es un entorno que propicia la reflexión”.

Este año, por segundo año consecutivo, los participantes en la Noche de los Animadores y Animadoras de la Fe han hecho noche en Montserrat. El último año se optó para alargar el formato hasta el sábado al mediodía, y este año vuelve a repetirse ateniéndose al éxito de la edición anterior: los monitores y monitoras han dormido en el albergue Abad Garriga, uno de los más próximos al Monasterio de Montserrat.

Durante la tarde de viernes, los asistentes han llevado a cabo dinámicas para conocerse, basadas en valores como por ejemplo la confianza, y después de la cena, han celebrado una plegaria en el estilo de la Comunidad de Taizé (Francia) en la basílica de la Abadía de Montserrat, acompañada de la música interpretada por los mismos monitores y monitoras. De hecho, algunos de los asistentes en la Noche de los Animadores y Animadoras de la Fe viajaron a la Comunidad de Taizé el último octubre para hacer una estancia de cuatro días. Ahora, el encuentro a Montserrat se plantea como una continuación del trabajo de la espiritualidad y la fe empezado en Francia, para continuar profundizando.

El sábado por la mañana, los noventa monitores y monitoras han emprendido una ruta por la montaña de Montserrat. Tratándose de una actividad itinerante, se han ido parando en varios puntos de la naturaleza, almorzando en la Cruz de San Miquel justo después de ver salir el sol y analizar sonidos e imágenes del entorno de forma contemplativa. A continuación, han escuchado el testigo del monje de Montserrat Jordi Puigdevall en la ermita de San Miquel, quien ha compartido con los monitores y monitoras: “El silencio posibilita la interioridad y la conexión con Dios”, y añadía: “El trabajo de uno/a mismo/a se lleva a cabo durante todo el trayecto vital; en esto consiste la vida ermitaña, en encontrar Dios en este estilo de vida”.

Los monitores y monitoras han continuado andando y han realizado dinámicas vinculadas a como aterrizar el trabajo de la espiritualidad y la fe en las actividades de ocio educativo de los centros de esplai de la Fundación Pere Tarrés en la última parada de la ruta, en la estación del funicular de San Joan. Finalmente, la salida ha culminado con la celebración de una eucaristía de campaña participativa, dinámica y vivencial vinculada a la temática de la naturaleza celebrada por los sacerdotes Sergio Adán (Xexu), consiliario diocesano del MCECC, Carlos Bosch, director de la pastoral juvenil de la Diócesis de Barcelona, Marc Majà, consiliario diocesano del Movimiento en Solsona, Jan Martínez, consiliario del MCECC del Obispado de Terrassa, y Pep Mària, consiliario de la Fundación Pere Tarrés. Durante la celebración eucarística, Adán ha animado a los monitores y monitoras a “aprender a contemplar en situaciones cotidianas”.

Los monitores y monitoras que así lo han deseado han puesto fin a su experiencia religiosa a Montserrat compartiendo una comida al albergue donde han dormido.