EDUCACIÓN SOCIAL Y TRABAJO SOCIAL
BLOG DE LA FACULTAD PERE TARRÉS

Volver a artículos

Educadores y trabajadores sociales, interpretando las vivencias

  • Educadores y trabajadores sociales, interpretando las vivencias
Educadores y trabajadores sociales, interpretando las vivencias
Comparte en las redes sociales

30.06.15

És importante saber interpretar los acontecimientos y las experiencias vitales de manera realista pero a la vez positiva. Cuando somos pequeños, los adultos cercanos, normalmente nuestros padres, nos interpretan lo que nos pasa para ayudarnos a poner nombre y dar sentido a las sensaciones y las experiencias diversas que vivimos. A veces habremos visto que, cuando un niño cae jugando, se asusta y busca instintivamente la mirada de la madre o del padre. Este, si realmente el niño no se ha hecho nada, se acercan de forma tranquila diciendo: No ha sido nada, no? Solo ha sido un susto! No ha sido nada! Y el niño, despues de escuchar esto, se limpia la ropa y sigue jugando. Si esta actitud de interpretación serena por parte de los padres, se hace de manera continuada, ayudará al niño para que en el futuro, cuando vuelva a vivir situaciones parecidas, él mismo pueda interpretar que le pasa sin abrumar-se. En otras palabras, le estará ayudando a ser autónomo y a poder cuidar de él mismo cuando sea mayor.

Si trasladamos lo que acabamos de comentar a profesiones sociales, podemos afirmar que muchas de las personas atendidas por educadores sociales o trabajadores sociales no han tenido esta suerte y llevan esta mochila de herramientas y recursos personales bastante vacía.  A menudo, será una función importante del profesional que los acompañe poner palabras a los sentimientos que les embargan e interpreten en una clave realista-positiva las experiencias que les superan para poder actuar en consecuencia. Y no estamos hablando sólo de educadores sociales o trabajadores sociales que trabajan con niños y adolescentes, no, también muchos de los adultos que acompañan en su itinerario se mueven guiados por impulsos inmediatos, exigiendo excesivamente, mostrando falta de autocontrol y no siendo capaces de interpretar la realidad que no sea desde la perspectiva de la ira o la victimización.

Si logramos nombrar y dar una explicación o un sentido adecuado a estas molestias, podremos tomar cierta distancia y esto nos ayudará a ver un poco más allá de lo que estamos viviendo en ese preciso momento. Desdramatizar, desculpabilizar, ofrecer otro punto de vista, rehacer las historias proporcionándoles coherencia, devolver adecuadamente las explicaciones que nos llegan fragmentadas y confusas; todas estas son formas que el profesional tiene para organizar e interpretar adecuadamente la información que proviene de la persona a la que se asiste para acompañarla en su proceso.

Le estaremos ofreciendo herramientas que, en el mejor de los casos, él podrá recoger incorporándolas en su mochila de recursos personales y aplicarlas en el futuro y en otros contextos. Si se aprende a interpretar las vivencias de manera serena y adecuada, se aprende a no quedar atrapados por las sensaciones inmediatas y a no quedar confundidos por las urgencias.