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Cursos de Mediación comunitaria y dinamización

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Los cursos de mediación comunitaria y dinamización de la Fundación Pere Tarrés ofrecen al alumnado los conocimientos necesarios para mediar y gestionar conflictos en el ámbito de una comunidad, fomentando así el mutuo acuerdo y el diálogo por encima de todo. 

Curso de mediación

Con la evolución de la sociedad, la mediación se ha convertido cada vez más en una herramienta fundamental en la resolución de conflictos de forma pacífica, ya sea en un entorno familiar o intercultural. 

Ante la actual situación, la mayoría de nuestros cursos de mediación pueden realizarse online y cuentan con un certificado acreditativo de aprovechamiento, emitido por la Fundación Pere Tarrés. 

¿Qué ofrece?

El principal objetivo de nuestros cursos de mediación es formar a personas para que adquieran los conocimientos necesarios para una intervención eficaz en la comunidad, fomentando y promoviendo acciones basadas en el diálogo, que impulsen relaciones efectivas y desemboquen en la mejora de la calidad de vida de la ciudadanía. 

Para conseguir esta meta, se ofrece al alumnado las herramientas y el conocimiento necesario para entender el desarrollo de conflictos en estos contextos y para que sea capaz de detectar e intervenir previamente, antes de que la situación llegue a un límite. Todo, para facilitar la convivencia entre las personas. 

Nuestra oferta formativa se centra en la gestión de conflictos y en mejorar las habilidades comunicativas para favorecer el diálogo y una intervención eficaz. 

Nuestros cursos de mediación están destinados especialmente a todas aquellas personas interesadas en:

  • El abordaje de conflictos y la promoción de la convivencia en el ámbito comunitario.
  • Desarrollar su labor profesional en el ámbito comunitario, tanto desde la administración como a nivel asociativo o privado. 

La importancia de un mediador social

La sociedad actual se encuentra en un continuo proceso de cambio que obliga a los ciudadanos a afrontar nuevas situaciones ante las que tienen que tomar decisiones que en ocasiones generan conflicto, ya sea asociativo, comunitario o incluso intercultural. 

La figura del mediador social es determinante ya que facilita la participación de todas las personas implicadas, mejora la convivencia y dota a los ciudadanos de las habilidades adecuadas para prevenir futuras situaciones de conflicto. 

Se trata de una alternativa al juzgado, en la que la solución deja de ser impuesta para pasar a ser algo creado en conjunto y en consonancia con las particularidades de las partes. 

Por tanto, un buen mediador debe ser una persona empática, capaz de entender a todas las partes del conflicto y, a la vez, decidida y con carácter para conseguir que el grupo entienda y siga sus directrices. Además, también debe comprometerse a intentar descifrar todos los detalles de cada situación, para tomar la decisión más adecuada y evitar así el conflicto.

Si cuentas con muchas de estas características, no dudes en informarte más sobre nuestros cursos de mediación social y dinamización comunitaria.