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El poder de transformar las circunstancias está en nuestro interior

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El poder de transformar las circunstancias está en nuestro interior
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21.04.21

¿Os habéis fijado que ante una misma situación cada uno de nosotros respondemos de manera diferente? ¿Os habéis encontrado alguna vez que, ante un mismo hecho, ya sea de carácter amable o incluso un hecho doloroso, cada persona lo ve de manera muy diferente? ¿Y os habéis preguntado por qué? Pues la responsable de todo es la actitud. Sí, la actitud. Siempre hemos oído decir que la actitud ante la vida lo es todo y es totalmente cierto. La actitud nos marca la manera que tenemos de afrontar la vida.

Podemos definir la vida como una sucesión de situaciones y circunstancias que se van produciendo una tras otra. Efectivamente, a lo largo de la vida nos pasarán infinidad de cosas, cosas que no habremos decidido, pero de las que recibiremos las consecuencias.

Dicho así, parece que tenemos poco control sobre estas situaciones y es muy posible. Es cierto que nosotros no podemos controlar ni cambiar lo que nos pasa, pero sí que depende de nosotros cómo lo afrontamos. Sí que depende de nosotros de qué manera nos relacionamos con las consecuencias que se derivan de todo lo que nos pasa. Ya lo decía el emperador romano Marco Aurelio. Él afirmaba que "si te sientes dolido por las cosas externas, no son estas las que te molestan, sino tu propio juicio sobre ellas. Y está en tu poder cambiar este juicio ahora mismo".

Así pues, podemos afirmar que el qué mayoritariamente no depende de nosotros, pero el cómo siempre dependerá de nosotros. Y es el cómo lo que nos acaba definiendo y marcando nuestro bienestar. Es el cómo lo que hace que las cosas pesen más o menos, que los obstáculos los sintáis más o menos pesados. Os pondré un ejemplo. Hoy has llegado al trabajo y os estaba esperando vuestro jefe. Os comunica que la empresa hace meses que tiene pérdidas y no le queda más remedio que cerrar. Os despide. El hecho es doloroso. La realidad es la que es y no la puedes cambiar, lo importante es cómo tú lo procesas y el sentido que le das. Sólo tú puedes decidir de qué manera haces frente a la situación. De qué manera te relacionas con las consecuencias que se derivan. Puedes decidir no hacer nada, quedarte en casa y esperar a que alguien te ofrezca un trabajo. Pero puedes decidir aprovechar este tiempo que tienes de paro para formarte y adaptarte a las nuevas necesidades del mercado. Lo que te hará actuar de una manera o de otra será la actitud en que afrontes el problema, y ​​esto sí depende de ti. En ningún caso tener una actitud positiva será decir que no pasa nada.

Depende con qué actitud afrontas las cosas, la percepción de la realidad puede ser muy diferente. Debemos de tomar conciencia de que vivimos en una sociedad donde impera la negatividad, donde normalmente se resaltan las carencias y los defectos contra las virtudes. Desde bien pequeños se nos refuerza en negativo. Estamos muy acostumbrados a decirle a un niño: "Andreu, si no te acabas la carne, no iremos al parque". Fomentar una actitud positiva pesaría por decirle "Andreu, cuando acabes, nos iremos al parque". La actitud es el resultado de tus creencias y valores. Entender que la importancia recae en cómo os afectan las cosas, en cómo os afrontáis a ellas, puede hacer un giro positivo a vuestras vidas, decidir cómo te quieres sentir te dará paz y serenidad.

Para mejorar vuestra actitud ante la vida, y lograr una actitud positiva que os favorezca como personas, el autoconocimiento juega un papel muy importante. Saber cuáles son vuestras virtudes e identificar vuestros defectos, para corregirlos y crecer como personas, es asumir responsabilidades, es tomar conciencia de lo que queréis cambiar y no traspasar la responsabilidad del cambio a los demás. Cada uno es el responsable de sus actitudes y aunque pueda costar, se pueden cambiar.

Para terminar, deciros que la actitud es una pequeña cosa que marca una gran diferencia. Si cambiamos la forma de ver las cosas, las cosas cambian de forma. Los hechos no han cambiado, pero solo cambiando la actitud, todo ha cambiado. El poder está dentro de ti.