COMPROMISO EDUCATIVO Y SOCIAL

BLOG FUNDACIÓN PERE TARRÉS

Envejecimiento y contacto intergeneracional

Envejecimiento y contacto intergeneracional

Carles Pineda
Coordinador de proyectos del ámbito de personas mayores de Acción Social de la Fundación Pere Tarrés
Ver todos los artículos

11.04.23

A medida que envejecemos, nuestra forma de relacionarnos y de participar comunitariamente evoluciona. La oferta de actividades y proyectos relacionados con el envejecimiento activo es amplia y esto ayuda a fomentar una participación plural y diversa. Sin embargo, las personas mayores pueden sentirse excluidas de la sociedad a causa de una serie de prejuicios y estereotipos negativos que se les atribuyen. Por ejemplo, es común que se considere a las personas mayores como dependientes, frágiles y con poca capacidad para adaptarse a los cambios. Estos prejuicios pueden ser perpetuados por los medios de comunicación, la publicidad y la cultura popular, y pueden llevar a la exclusión social y a la falta de participación en la vida comunitaria.

Para superar estos desafíos y promover la inclusión de las nuevas generaciones en los espacios de gente mayor donde mantenerse activo, es necesario abordar estas ideas preconcebidas. Y es por este motivo que resulta de gran importancia destacar la contribución que las personas mayores hacen a la sociedad y la riqueza de experiencias que pueden compartir.

La inclusión intergeneracional puede conducir a propuestas de intervención socioeducativa, favorecer la riqueza de experiencias y la cohesión social, mejorando de esta forma la calidad de vida de todas las personas que involucra. Esta interacción entre jóvenes y mayores puede ser muy beneficiosa para ambas partes: los jóvenes pueden aprender de la experiencia y la sabiduría de las personas mayores, mientras que estas pueden sentirse más valoradas y útiles compartiendo sus conocimientos y habilidades con los jóvenes.

En este sentido, desde la Fundación Pere Tarrés fomentamos las experiencias de intervención con una mirada integradora y que favorezcan el contacto entre varios grupos de edad. Podemos destacar, entre otros, el proyecto de memoria histórica que llevamos a cabo en el casal de ancianos del Baix Guinardó, conjuntamente con escuelas e institutos del barrio y del distrito. Este proyecto consiste en el intercambio de visiones sobre las vivencias de la etapa de la posguerra española y el estilo de vida durante los años del franquismo. Para trabajar este diálogo se llevan a cabo actividades que ayudan a recordar hechos históricos, compartiendo experiencias y debates sobre las diferentes perspectivas que cada generación tiene sobre los mismos eventos.

Se trata de una actividad que promueve el diálogo y el intercambio de conocimientos entre las personas mayores y los adolescentes, permitiendo a los jóvenes de otros orígenes culturales conocer el testimonio en primera persona de esta etapa histórica. También, la posibilidad de tener referentes de personas mayores se convierte en una oportunidad para jóvenes con origen familiar diverso que no han conocido a sus abuelos o bien viven lejos, en su país de origen.

De esta actividad de memoria se derivan grupos de discusión donde se fomenta la tolerancia, el respeto, la escucha activa, la comunicación y el diálogo entre diferentes generaciones, lo que ayuda a entender mejor las diferencias y similitudes entre las experiencias de vida. Por otra parte, estas reflexiones y experiencias compartidas se formalizan con exposiciones que, trabajadas conjuntamente con los docentes de los institutos, se exponen en forma de carteles, collages, documentales, historias gráficas y cómics, entre otros formatos creativos que ejemplifican todo lo que se ha compartido en los encuentros.

Los beneficios observados con los grupos son diversos: la propuesta fomenta la comprensión del pasado y ayuda a entender mejor los acontecimientos históricos y comprender su relevancia en el presente. También ayuda a estimular la memoria y la mente, fomenta la tolerancia y el respeto a las diferencias culturales y generacionales y ayuda a las personas mayores a sentirse valoradas y participar activamente en la sociedad.

Cabe destacar que, en estudios como los que se llevan a cabo en el Observatorio de la Soledad, se observa que existe una sensación creciente de aislamiento entre las personas mayores. Las personas mayores pueden sentirse desconectadas de la sociedad, la familia y los amigos, y pueden experimentar una carencia de sentido vital o una sensación de marginación. Los proyectos intergeneracionales pueden ayudar a abordar esta cuestión, proporcionando oportunidades para que la gente mayor interactúe con las generaciones más jóvenes, aprenda nuevas habilidades y participe en actividades significativas.