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El efecto multiplicador de comunicar lo que hacemos

El efecto multiplicador de comunicar lo que hacemos

Alba Monclus Soler
Técnica de comunicación de Xarxanet
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08.03.24

Son muchas las entidades que realizan un trabajo impecable en el abordaje de diferentes problemáticas sociales y en la construcción de alternativas, pero no todas logran esa misma precisión en la labor de comunicar toda esta actividad de puertas hacia fuera.

A menudo esta situación no va tan ligada a la falta de interés para dar a conocer el impacto de los proyectos que desarrollan, como a realidades presupuestarias limitadas que obligan a las personas técnicas a elegir entre focalizar sus esfuerzos en el impacto de los programas o focalizarlos en su difusión.

Aunque somos conscientes de que en muchos casos existe este obstáculo, ¿por qué no deberíamos olvidarnos de la importancia de comunicar lo que se hace desde las organizaciones sociales?

Una de las razones es que, además del impacto directo de las acciones que se desprenden de los proyectos cuando los comunicamos, generamos un efecto multiplicador que transforma tanto a los individuos como a las comunidades a las que pertenecen. Esto ayuda a fomentar el debate social y la conciencia crítica entre los ciudadanos, su movilización y compromiso activo, así como la aproximación a valores como la equidad, la justicia social o la solidaridad, entre otros.

Además, estar presentes en la red y ser activos en la creación y difusión de contenidos también permite que:

  • Más personas conozcan la causa por la que trabajamos y puedan adherirse a ella
  • Podamos posicionar el proyecto y la organización en la que trabajamos
  • Nos mostramos hacia fuera desde la transparencia
  • Potenciamos el diálogo en torno a la problemática que atendemos
  • Mostramos diferentes modelos y formas de abordaje que democraticen el conocimiento y puedan inspirar otros proyectos similares
  • Llegamos a entidades con las que compartimos objetivos, valores y formas de hacer y con quienes podamos tejer alianzas en la cocreación e impulso de nuevas iniciativas.

En definitiva, poder salir del área de acción más inmediata repercute directamente en llegar a potenciales voluntarios y voluntarias, entidades amigas e incluso financiadoras, que puedan acompañarnos en la cruzada de hacer crecer los proyectos y conseguir lograr los objetivos que perseguimos de forma conjunta.

La gran pregunta ahora es: ¿cómo podemos hacerlo?

Es importante contar con una estrategia comunicativa alineada con la entidad y conocida y compartida por todo el equipo. Esta estrategia debe dejar bien definido qué se quiere comunicar, cómo se quiere comunicar y a través de qué canales. Todo esto es imprescindible para hacer visible la entidad y su actividad. Puede ser útil pararnos a pensar dónde estamos ahora mismo: ver cuál es el punto de partida, valorar los puntos fuertes, replantear los débiles y plantear objetivos asumibles para introducir mejoras y construir un plan de comunicación útil y realista.

No debemos olvidar estar presentes en las redes sociales. Antes de abrir diferentes perfiles, merece la pena valorar cuál es el público objetivo y a través de qué plataformas será más fácil llegar a él. Hay que recordar que cada red social tiene su lenguaje y su forma, y que será importante ajustarse a ellos. En esta línea, sacar partido a los dispositivos móviles para generar contenido audiovisual es una opción que está al alcance de todos y que con programas de edición sencillos puede dar resultados aceptables. Ser constantes en la generación de contenido será casi una obligación si queremos crear una sólida base social y que el entorno se sienta parte de la comunidad que estamos creando.

Por último, es importante que como entidad nos hagamos cercanas. El lenguaje más académico o técnico tiene mayor sentido en otros espacios de trabajo. Explorar el equilibrio entre información, divulgación y emoción puede resultar interesante a la hora de ubicar las diferentes acciones comunicativas. Involucrar a la entidad completamente para incluir testimonios e historias reales puede decir mucho de lo que somos y de lo que hacemos.

El mundo de la comunicación y la transformación digital inunda el momento que nos ha tocado vivir, y las entidades no podemos pasar de puntillas si no queremos quedarnos atrás. El esfuerzo en esta línea tendrá un efecto multiplicador.

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