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Vínculos sociales como refuerzo en la prevención de las socio-adicciones

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Vínculos sociales como refuerzo en la prevención de las socio-adicciones
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06.06.16

L’INE, en su encuesta de 2014 nos decía que  el 53% de los jóvenes se consideren adictos al móvil, y el uso de estos aparatos es prematuro ya que el 30% de chicos y chicas de 10 años tienen teléfono móvil.  La encuesta ESTUDES 2014 del Plan Nacional de Drogas, se refiere a que casi todos los jóvenes menores de 16 años han probado el alcohol, y el 34,9% de los jóvenes de 14 años hacen "botellón" por lo general. En cuanto al consumo problemático y de riesgo, están presentes en el 31,9% de los jóvenes que consumen alcohol, y en el 8% de los que consumen derivados cannabinoides.

La vigilancia de la salud del joven y la de la comunidad debe ser una de las premisas importantes de la intervención educativa, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de las personas. La buena salud, desde una perspectiva amplia, permitirá la creación de identidades sociales positivas y vínculos seguros con el entorno, que refuercen sus factores protectores y eviten situaciones de exclusión social, situación que es aún más importante cuando hablamos de edad juvenil. La negación de una realidad agradable o la persecución de estos comportamientos no conducen a la solución efectiva de este problema. Desde el Máster en "Modelos y estrategias de acción social y educativa en la infancia y la adolescencia" que realizamos en la Facultad de Educación Social y Trabajo Social Pere Tarrés – Universitat Ramon Llull entendemos que es necesario ofrecer herramientas a los jóvenes para ayudarles a incorporar actitudes saludables que mejoren su calidad de vida.

Por eso partimos de la premisa de que intervenir no es ni juzgar ni compadir, sino que debemos tratar de entender para intervenir eficazmente con la realidad en la que nos encontramos. Y lo hacemos desde tres perspectivas relacionadas entre sí:

- La propia substancia, relación o comportamiento, entendiendo qué hace que la persona quiera probar y continuar con algo que pone en riesgo su salud. Ponerlos en conocimiento de los riesgos de sustancia, relación o comportamiento les permitirá ser identificados y ser capaces de prevenir las relaciones de riesgo presentes o futuras.

-Apoderar al propio sujeto en el ejercicio de la libertad de su acción, des del conocimiento y la captación competencial versus valores prosociales.

-La implicación de la propia comunidad, grupos de iguales, familias y educadores, en el proceso de prevención, visibilización de la realidad y fomento del diálogo des de una premisa de participación activa en el cambio.

Entendemos que las socio-adicciones son algo para intervenir y prevenir, des de  procesos de acompañamiento al cambio y con el apoyo de la comunidad, y no de la imposición de comportamientos y valores impuestos. La prevención en la conducta adictiva pasa por la voluntad desistiente de la persona y esto requiere el establecimiento de lazos sociales y el ejercicio de la libertad consciente de los mismos.