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La heterogeneidad de las personas mayores

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La heterogeneidad de las personas mayores
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05.03.19

¿Creéis que todas las personas mayores son iguales? Si miramos nuestro entorno y observamos nuestros abuelos, abuelas, padres, conocidos, vecinos, ya vemos que esto no es así. En Cataluña, por ejemplo, hay casi un millón y medio de personas de más de 65 años, un 20% de la población según datos del IDESCAT. Con este dato es fácil pensar en diversidad y no en homogeneidad.

Pero, ¿porque existe esta tendencia a homogeneizar las personas mayores? Cuando pensamos en una gente mayor pensamos en personas que tienen el pelo blanco y que llevan bastón. Si además le añadimos los tópicos, vemos que pensamos en personas que tienen un discurso que parece anticuado, las vemos como vulnerables, que necesitan ayuda, que tienen una suma de enfermedades. Pues bien, existen unas imágenes culturales que vamos construyendo a partir de estereotipos y tópicos que circulan desde diferentes ámbitos y que se perpetúan en el transcurso del tiempo. Los medios de comunicación, la cultura popular, los entornos más cercanos y más lejanos nos ayudan a consolidar estas imágenes.

Estas imágenes culturales pueden ser negativas o positivas. En el caso de las personas mayores pesan más las negativas. Si vamos al refranero popular tenemos diferentes ejemplos: "En el viejo, fuego con él", "al viejo no le preguntes qué tal, pregúntale qué le duele", y un tercer refrán, "de viejo allá no se pasa". Recuperamos este último refrán para introducir un tema que es el ritual de paso que está sustentado con una teoría que elaboraron dos autores, Arnold Van Gennep y Víctor Turner. Son una serie de características asociadas a un colectivo de población cuando hace el tránsito de una parte del ciclo vital a otra. El ritual de paso tiene tres fases: una primera fase que es la de la separación, una segunda fase que es la liminal, la de transición, y una tercera fase que es la de incorporación. Con un ejemplo lo veremos más claro, fijémonos con el matrimonio que tradicionalmente ha marcado el paso a la edad adulta. En la fase de separación, dejas de ser soltero, entras en una fase liminal en la que no eres ni soltero ni casado, para entrar en la fase de incorporación mediante el matrimonio.

Vamos a nuestro colectivo, el colectivo de personas mayores, que es lo que nos ocupa y vemos como se extrapola este ritual de paso en los ancianos. El primer paso, el de la separación en nuestra sociedad, en la sociedad occidental, es el momento de la jubilación. A partir de ahí a la gente ya se la empieza a considerar "vieja", pero no hay una tercera fase de incorporación. De modo que se quedan instalados en esta fase intermedia que hemos definido que tenía unas características de homogeneidad y ambigüedad. ¿Porque no hay etapa de incorporación? Se nos acaba el ciclo vital. Tras la vejez viene un espacio de no vida y además es un espacio muy próximo a la muerte, por lo que es muy fácil pensar que estas imágenes negativas que hemos estado construyendo se instalen en este grupo de edad. A pesar de todo ello, las personas mayores no son homogéneas, cada persona, cada individuo tiene unas características determinadas vividas o formadas a través de su trayectoria vital que la hacen única. Es a través de esta mirada positiva y de personalización del colectivo de personas mayores, que tanto los ciudadanos como los profesionales de la acción social, tenemos que trabajar con ellos y tenemos que convivir con ellos.

Me gustaría terminar con una frase que recoge esta mirada positiva que debemos tener todos sobre las personas mayores, es de Ingmar Bergman y dice: "Envejecer es como subir una montaña, mientras subes las fuerzas desfallecen, pero la mirada es más amplia y la vista más libre y serena ".