La Fundación Pere Tarrés intensifica la atención a infancia en situación de vulnerabilidad ante la extrema necesidad en agosto

Infants d'un casal social a Torre Baró a l'agost

Unos cincuenta niños, niñas y jóvenes en situación de vulnerabilidad socioeconómica se han reunido en el Casal de Barrio Torre Baró de Barcelona, ya que no pueden hacerlo en el Parque de Collserola, dado que el acceso a este espacio natural se cerró hace meses debido a los brotes de peste porcina. Así es como han dado comienzo al casal de verano de agosto, el único recurso disponible para muchas familias en situación de exclusión social que, cuando termina el curso escolar y las vacaciones no son una opción, se ven obligadas a conciliar con muchas dificultades.

Aunque la Fundación lleva ofreciendo actividades becadas desde finales de junio, en agosto redobla sus esfuerzos para dar respuesta a las necesidades de conciliación familiar de muchas familias con dificultades socioeconómicas. De hecho, el casal organizado por la Fundación Pere Tarrés es el único espacio al que pueden acudir los niños, niñas y jóvenes durante este mes, en el que los colegios permanecen cerrados. En este espacio, promovemos actividades de ocio educativo para que los niños, niñas y adolescentes no se queden solos en casa mientras sus padres trabajan, ni en la calle sin la supervisión de un adulto. 

"La campaña social de este verano responde a una necesidad extrema de atención, ya que hemos detectado casos de niños, niñas y jóvenes sin hogar, violencias machistas en el seno de las familias y muchos casos de monomarentalidad no deseada”, denuncia Alana Hurtado, responsable de la campaña social de verano de la Fundación Pere Tarrés, "este verano, la situación en este barrio es extremadamente complicada porque, con las olas de calor y la imposibilidad de acceder al Parque de Collserola, que está restringido, las propias familias han tenido que crear sombra donde han podido instalando toldos para los niños y niñas", detalla Hurtado. 

Además de en Torre Baró, la Fundación está presente en todo el distrito de Nou Barris (Barcelona) y en otros barrios barceloneses como Sant Martí, Poble-sec, Ciutat Vella y Sants-Montjuïc. Y en otros municipios, como Sant Adrià de Besòs, Badalona, Premià de Mar, Mataró, Sant Boi de Llobregat y Manresa. En total, alrededor de 600 niños, niñas y jóvenes en situación de vulnerabilidad recibieron atención y acompañamiento de la Fundación Pere Tarrés este agosto en el área metropolitana de Barcelona y en la Cataluña Central. 

De este modo, la Fundación evita que los niños, niñas y jóvenes abusen de las pantallas y de alimentación poco saludable. Los espacios de tiempo libre ofrecen entornos seguros, reparadores y de desconexión que, además, garantizan el estímulo educativo y comidas nutritivas diarias. 

Por ello, con el fin de garantizar que ningún niño ni niña quede excluido de estas experiencias, la Fundación Pere Tarrés ha puesto en marcha una vez más su campaña de becas Transforma su verano, que el año pasado permitió a 7.146 niños, niñas y jóvenes participar en casales y colonias. Este año, de los 40.000 niños, niñas y jóvenes que participan en las actividades de verano, se espera que unos 7.500 lo hagan gracias a una beca como las de Torre Baró. De ellos, 1.900 se concentran en estas cuatro semanas de agosto en todo el territorio catalán.