Los campamentos de día y las colonias de verano organizados por la Fundación Pere Tarrés ya están en marcha y, este año, defienden el valor educativo del ocio.

Infants amb motxilles preparats per les colònies d'estiu

Como cada año, una vez finalizado el curso escolar, vuelven las actividades de ocio de verano de la Fundación Pere Tarrés, su Movimiento de Centros de Juegos Cristianos de Cataluña y su red de centros socioeducativos. Esta misma mañana, unos 110 niños y jóvenes del Centro de Actividades Trencaclosques de la Fundación Pere Tarrés se han reunido temprano en la sede del centro, donde se celebran actividades todos los fines de semana, y, en medio de la emoción, bromas y risas, se han dividido en tres grupos para dar comienzo a los campamentos de verano, las acampadas y las excursiones de senderismo, que constituyen las primeras actividades de ocio de este verano. Las tres salidas de hoy han dado el pistoletazo de salida, pero no son la única actividad que comienza esta semana: el lunes empiezan más sesiones de campamentos y la mayoría de los clubes de vacaciones, y a partir de ese momento las actividades no cesarán hasta la primera semana de septiembre.

Este año, el inicio de las actividades de ocio se produce en un contexto diferente, en medio de una crisis educativa entre el Ministerio de Educación y el profesorado de los centros escolares catalanes que ha afectado directamente al sector, ya que, en el transcurso de las negociaciones, el profesorado ha amenazado con no participar en las excursiones escolares del próximo curso académico. La Fundación Pere Tarrés comparte las preocupaciones de los centros escolares y muchas de sus reivindicaciones, pero considera que el sector del ocio es también un agente educativo clave que complementa a la escuela y no le parece justo que las reivindicaciones legítimas de los docentes acaben perjudicando a actividades tan importantes como las excursiones escolares.

 

Cientos de niños en la fiesta para poner de relieve el valor del ocio 

Por ello, las actividades de ocio de este verano servirán para recordar el valor educativo y social del ocio. Con este fin, la Fundación recuperará este año una iniciativa histórica que llevó a cabo por última vez hace más de una década. Se trata de una gran fiesta que reunirá a unos 1.300 niños y jóvenes que participan este verano en las actividades de ocio educativo de la Fundación en el Parque de la Ciutadella de Barcelona, la mañana del 9 de julio.

Precisamente por la importancia que estas actividades tienen para el desarrollo educativo y personal de los niños y jóvenes, la Fundación Pere Tarrés hace todo lo posible para garantizar que sean inclusivas y lleguen a todas las familias, independientemente de su situación socioeconómica. Así, por un lado, se redoblarán los esfuerzos para garantizar la atención a las necesidades educativas especiales, con más actividades inclusivas que nunca; por otro, la organización pone en marcha una vez más su campaña de becas, que el año pasado permitió a 7.146 niños y jóvenes participar en campamentos de verano diurnos y estancias residenciales. 

En total, se espera que la participación en las diversas actividades organizadas entre finales de junio y principios de septiembre supere los 40 000 niños y jóvenes.