Más de 1.600 niños se reúnen en el Parque de la Ciutadella de Barcelona en una celebración masiva para reclamar que el ocio también es educación.

Trobada de nens i nenes dels casals de la Fundació Pere Tarrés al Parc de la Ciutadella

La defensa de las actividades de ocio educativo como espacio pedagógico y como punto de partida para construir un mundo más justo e inclusivo ha sido el tema central del LleureFest de esta mañana. Más de 1.600 niños y jóvenes —de los casi 40.000 que participan este verano en los campamentos de día y las colonias de la Fundación o en las iniciativas de las asociaciones juveniles y los centros socioeducativos afiliados—, junto con sus monitores, asistieron a este encuentro organizado por la Fundación Pere Tarrés en el Parque de la Ciutadella de Barcelona.

Esta fiesta multitudinaria se organizó con el objetivo de poner de relieve el valor pedagógico y social de las actividades de ocio y reivindicar su papel fundamental en la educación, en un contexto en el que, tras las protestas del sector educativo que han marcado el curso escolar, dicho papel se ha visto cuestionado. En la plaza Joan Fiveller del parque, los niños y jóvenes presentes pudieron participar en una veintena de actividades y talleres diferentes. También se instaló un escenario en el que se llevaron a cabo talleres de baile y, como colofón del acto, todos los asistentes participaron en una actuación masiva de una coreografía conjunta.

Fue también en ese escenario donde tuvo lugar la parte más reivindicativa del acto: un grupo de niños del club de vacaciones que la Fundación Pere Tarrés está organizando estos días en la escuela Bàrkeno de Barcelona, en representación de los participantes en todas las actividades de ocio de este verano, leyó un manifiesto. Este texto, elaborado durante la última semana en el campamento de día por los propios niños y niñas, recoge todo lo que reclaman para hacer de su pueblo o ciudad un lugar más justo y mejor: más parques y espacios para jugar, más naturaleza, respeto hacia los demás independientemente de su idioma, aspecto o procedencia, más amor y educación; Y también, a cambio, la erradicación de la violencia, la discriminación, las guerras o la soledad. 

Durante el evento, la organización ha tomado varias medidas para combatir las altas temperaturas: las principales zonas de juego y los lugares donde se desarrollaban las actividades se ubicaron en zonas de sombra, junto a árboles o bajo una docena de carpas; se repartió crema solar, así como cientos de gorras y botellas de agua; y se rociaba con agua a los participantes de forma regular.