Desarrollo de competencias y de la comunidad a través de la formación en línea

Noia estudiant amb l'ordinador
06/07/26

La formación en línea, o e-learning, nos permite ser flexibles y adaptar la formación al ritmo, el horario y la ubicación de las personas que reciben la formación. Además de la facilidad, la flexibilidad y la proactividad que aporta al aprendizaje, esta metodología fomenta la colaboración, el intercambio de experiencias y la construcción de conocimiento entre los alumnos y el personal docente; en otras palabras, se trata de una comunidad de aprendizaje que interactúa a través de plataformas tecnológicas.

Uno de los retos actuales para las organizaciones es gestionar eficazmente el conocimiento de las personas fomentando esta comunidad de aprendizaje, el trabajo en red y el aprendizaje informal.

Una de las conclusiones del V Congreso del EDO (Equipo de Desarrollo Organizativo)  sobre «Liderazgo y gestión del talento en las organizaciones», organizado en Barcelona el pasado mes de mayo de 2018 por la UAB y la Generalitat de Cataluña, en el que se reunieron más de 445 expertos en la materia, se refería precisamente a que «la tecnología, como proceso y como herramienta, está estrechamente vinculada al ser humano; gracias a ella evolucionamos y transformamos la realidad hasta que se convierte en un lenguaje y en un motor del conocimiento. No existe dualidad entre la tecnología y la formación; más bien, existe una relación dialéctica y simbiótica, que abre un espacio para la innovación en el aprendizaje. En este sentido, la red, con sus herramientas y servicios, ya forma parte de la realidad y es un error considerarla como un material o recurso independiente».

Las redes y el acceso a la información y al conocimiento en cualquier momento y lugar convierten cualquier espacio en un escenario potencial para el aprendizaje. Internet, como elemento clave de esta metodología, es un recurso que ocupa un lugar destacado en la actualidad y que debe integrarse en nuestra realidad.

El modelo de referencia para el proyecto de formación en línea de la Fundación Pere Tarrés es la formación basada en competencias. Este tipo de modelo se centra en el desarrollo de habilidades, conocimientos y aptitudes que permiten a una persona adaptarse con mayor éxito a su tarea. Además, este modelo responde a una metodología formativa adaptada a los adultos y a la sociedad actual. La formación basada en competencias es uno de los objetivos de los sistemas de formación establecidos por la Comisión Europea en sus objetivos para 2020.

Las competencias son el elemento clave sobre el que se desarrolla la formación. Para alcanzar el máximo nivel de las competencias que conforman la formación, se privilegian determinados métodos y técnicas, como los métodos afirmativo, demostrativo y activo. Estos métodos, que se utilizan a lo largo de todo el proceso de formación, se seleccionan teniendo debidamente en cuenta las necesidades individuales y grupales, los diversos contenidos de aprendizaje y las habilidades que deben adquirirse. Esto se debe a que requieren métodos de enseñanza flexibles que abarquen una amplia variedad de actividades de aprendizaje, satisfagan las necesidades de cada contexto formativo y cumplan los objetivos educativos propuestos.

¿Cómo potenciamos el aprendizaje en una comunidad? Nos referimos, por tanto, a un eje del proyecto formativo, a saber, el e-learning social, en el que fomentamos el aprendizaje colaborativo a través del trabajo en grupo, los esfuerzos conjuntos para generar empoderamiento y desarrollo, y promovemos no solo el aprendizaje individual, sino también el aprendizaje en grupo y el aprendizaje socializado. La experiencia en grupo, el trabajo práctico, la aplicación y la evaluación conjunta son esenciales para lograr esta construcción de conocimiento compartido.

Desde hace años sabemos que es fundamental que la formación no se base únicamente en el método tradicional de impartir conocimientos, sino que estos conocimientos se pongan en práctica. Por este motivo, en las organizaciones debemos trabajar en estrategias innovadoras. La aplicación de técnicas como el «aprendizaje mediante la práctica» o el «aula invertida» debe convertirse en una práctica habitual en la educación, ya que fomentan la adquisición de competencias tanto cognitivas como técnicas, que son esenciales para hacer frente a los retos de la sociedad actual.

Las exigencias profesionales del día a día y las diversas situaciones familiares implican que la formación del futuro será multicanal, llegando al alumno a través de diferentes medios y plataformas adaptativas. La adaptación al público mediante el big data, el m-learning, la realidad virtual y la realidad aumentada se plantea como un tipo de formación abierta y adaptada a los intereses de cada estudiante, sin directrices ni restricciones. Esto genera realidades complejas, contextualizadas y centradas en la persona. El e-learning ya no es el presente, sino el reto del futuro.

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