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Las ventajas de la diversidad cultural

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Las ventajas de la diversidad cultural
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27.09.17

Yo crecí en Londres y cuando estudiaba en mi clase había gente de culturas diferentes. Mi mejor amigo era un judío, el estudiante más bono era un sikh, que traía todo el día un turbante a la cabeza, y mi primera novia fue una chica hindú. Normalmente pensamos que la diversidad cultural es un problema, pero en realidad es una ventaja.

Por qué las diferencias culturales pueden ser un problema?
En realidad es por cuestiones puramente humanas. En primer lugar es porque las personas son perezosas, nos cuesta mucho los cambios, queremos mantenernos en nuestras posiciones y no queremos cambiar hacia otras maneras de ver las cosas.

Otro motivo es porque, como personas, solemos ser muy inseguros y entonces cuando tenemos que afrontar la diferencia, con personas que son diferentes de nosotros, nos protegemos para esconder esta inseguridad. Y también porque, normalmente, no somos naturalmente versátiles, es decir, queremos imponer nuestra manera de entender y de hacer las cosas y no aceptamos que los otros nos puedan enseñar algo.

Pero las diferencias que existen entre las culturas en realidad son oportunidades. En primer lugar porque nos enseñan, las diferencias culturales, que no somos el centro del universo, que hay otras muchas maneras de lograr objetivos o de resolver problemas.

Por otro lado, las personas otras culturas nos enseñan a ver los problemas desde otras perspectivas. Nosotros tenemos normalmente a resolver un problema para evitar el fracaso, pero las culturas asiáticas, por ejemplo, nos enseñan que la cuestión no es resolver el problema sino ver el provecho que puedes sacar.

También tenemos que recordar que ninguna cultura es completa en sí misma, necesitamos de las otras culturas para completarnos. Por ejemplo, muy a menudo nuestra cultura nos enseña que tenemos que afrontar las cosas de manera individual, otras muchas culturas nos enseñan que las cuestiones las tenemos que afrontar como grupo, en comunidad, y de este modo, las ventajas no son sólo de uno mismo, sino que son de todos juntos.

Pero como podemos conocer las otras culturas?
Las culturas son complejas pero no por eso incomprensibles. En realidad hay tres maneras de reconocerlas que van relacionadas con el día a día. El primero es la manera como cada cultura gestiona el tiempo. Para las culturas nórdicas, por ejemplo, el orden y la puntualidad son esenciales de cara a lograr un objetivo. Para las culturas latinas, en cambio, lo que les interesa del tiempo es poder compartir y estar juntos. Esto no significa que no se realize el trabajo, sino que el trabajo es hace conjuntamente con la socialización, al estar con los otros.

Otra manera de entender las culturas es la manera como gestionan el espacio. Por ejemplo, cuando estamos haciendo una fila es porque tenemos una necesidad, y hacemos fila porque queremos que nos atiendan esta necesidad. Pero otras culturas, la fila y el orden no son tant importantes, lo importante es socializarse y aprovechar este espacio para poder conocernos los unos a los otros y entonces la persona que tiene más necesidades se le permite ir delante, mientras que los otros esperan.

El otro aspecto es como cada cultura gestiona las relaciones interpersonales. Por ejemplo, nosotros en el trabajo nos relacionamos con los otros porque queremos resolver un problema u obtener unos resultados, lo hacemos de manera casi individualista. Pero en otras muchas culturas lo que acentúan son las redes sociales, el relacionarse con los otros. Esto toma mucho más tiempo pero cuando hay un momento de crisis o hace falta que todo el mundo se ponga para resolver un problema o un trabajo, resulta mucho más eficaz que no la cultura individualista.

La riqueza de las culturas parte de aprender de cada una de ellas y del esfuerzo que hacemos para reconocer en cada cultura aquello que nos puede ayudar a ser mejores. Porque la fuerza de las diversas culturas rae en sus diferencias, no en sus parecidos.