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Intervenir con las familias, clave para la acción social

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Intervenir con las familias, clave para la acción social
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26.04.19

Entrada la tarde del martes 2 de abril, poníamos punto y final al I Congreso Internacional sobre Intervención Socioeducativa con Familias e Infancia en situación de vulnerabilidad organizado por la Fundación Pere Tarrés. Durante dos jornadas, profesionales de la acción social y educativa, tanto personal técnico de administraciones públicas, agentes y entidades, como profesorado universitario, investigadores y responsables políticos habían participado de diversos espacios de debate y de intercambio de ideas, experiencias y evidencias sobre la intervención en contextos familiares. A la salida, la conclusión final era clara, atender y proteger a las familias en situación de vulnerabilidad debe ser una prioridad. A partir de ahí, se derivan varias consideraciones.

En primer lugar, la familia es un agente clave de cambio social. Es necesario ofrecer marcos de intervención socioeducativa que promuevan experiencias familiares positivas para el crecimiento emocional y para la construcción de redes relacionales. Es especialmente relevante iniciar el trabajo cuando los niños / as tienen entre 0 y 6 años, así como ejercitar el vínculo entre la pareja y otras relaciones con la familia extensa. Se hace necesario incorporar una determinada perspectiva de género y trabajar por una paternidad comprometida y participativa en la crianza y educación de los descendientes. Además, teniendo en cuenta que las enfermedades mentales en un 70% aparecen en la infancia o adolescencia, es clave prevenir y abordar estos sufrimientos implicando el entorno familiar, social y educativo, así como los tratamientos intensivos con las familias.

Eficacia de las políticas familiares ante la desigualdad. Las evidencias demuestran que las políticas familiares universales, dirigidas a todas las familias con hijos menores, son las más eficaces para la reducción de la pobreza, incluso en el actual contexto social que crea desigualdades y perjudica especialmente a la población con menos recursos. Proponemos, por tanto, mejoras en las prestaciones por hijo a cargo como reconocimiento de los costes que implica la crianza de un niño, niña o adolescente. Prestaciones de carácter universal que se concedan a todas las personas que tengan uno o más hijos o menores a cargo, independientemente de la renta de la unidad familiar. De este modo, se configura un derecho subjetivo a la crianza que es apoyado por la Administración, considerando por tanto a los niños / as y adolescentes como un bien público, responsabilidad de toda la comunidad.

Contra la estigmatización de las familias vulnerables y a favor de los programas que favorezcan el protagonismo de la familia. El empoderamiento y protagonismo de progenitores / as y cuidadores, en su rol educativo, permite evitar la estigmatización de padres y madres que se enfrentan a situaciones de dificultad. Por ello es necesaria la existencia de programas y contextos socioeducativos que favorezcan y desarrollen la parentalidad positiva y la creación de vínculos afectivos sólidos, si es posible continuados con otros agentes de la comunidad. Es imprescindible trabajar las expectativas (visión positiva), construir los objetivos y los procesos de trabajo con las familias y con la infancia, para que todos se conviertan en protagonistas de su propio proceso de cambio, asumiendo responsabilidades en función de la edad.

Fomentar un abordaje multidimensional y comunitario. Dado el carácter multidimensional de la exclusión social, es necesaria una acción socioeducativa integral y sistémica, en perspectiva comunitaria. Debe plantearse desde un enfoque global, de trabajo en red y en conectividad con diferentes actores y sistemas, mediante acciones de carácter universalista, no paliativos, de carácter preventivo, centradas en la inclusión y en red comunitaria.

Repensar e innovar la intervención para abordar la diversidad y la complejidad de las situaciones familiares. Es de especial importancia seguir trabajando desde el acompañamiento psicosocial individual, grupal y comunitario con las familias, en sus entornos cotidianos y en contextos educativos no formales, permitiendo fortalecer las competencias parentales, recibir apoyo para la mejora de la escolarización de los hijos e hijas, y la utilización saludable y creativa del tiempo libre. Un modelo de acompañamiento que permita a las familias abordar factores de estrés que pueden influir negativamente en su desarrollo, fortaleciendo así su capacidad para enfrentarse eficazmente a las dificultades. Potenciar la ayuda entre iguales compartiendo recursos y habilidades para el cuidado y la atención a la familia y fortaleciendo redes y sistemas de apoyo mutuo entre familias y en comunidad, donde la mentoría social intergeneracional es una metodología de especial interés.

Reconocer la importancia del cuidado profesional reflexionando sobre la propia intervención y la mejora de las prácticas. Es fundamental ofrecer a los equipos profesionales de intervención espacios de formación permanente, apoyo y cuidado para promover su bienestar y para asegurar que la intervención que realizan responda a las necesidades de las personas destinatarias.

Optar por la calidad y la evaluación de la intervención. Evitar que los elementos de estructuración, como protocolos y herramientas, a pesar de ser necesarios para asegurar y garantizar la calidad de los programas y servicios, burocraticen la intervención con las familias y niños / as y adolescentes, recuperando, por tanto, que lo esencial de la intervención es su bienestar y calidad de vida. Toda intervención con familias e infancia en situación de vulnerabilidad debe incorporar sistemas de evaluación que permitan contrastar en qué medida se están alcanzando los objetivos planteados y evidenciar de forma sistematizada y con carácter científico los impactos generados, mediante los programas y acciones llevados a cabo.

Un conjunto de aprendizajes extraídos del Congreso que seguramente podremos celebrar en futuras ocasiones para seguir trabajando por la infancia y las familias que más lo necesitan.