COMPROMISO EDUCATIVO Y SOCIAL
BLOG DE LA FUNDACIÓN PERE TARRÉS

Volver a artículos

Una historia que nos es familiar. Acogida y acompañamiento a familias en situación de vulnerabilidad social

  • Una historia que nos es familiar. Acogida y acompañamiento a familias en situación de vulnerabilidad social
Una historia que nos es familiar. Acogida y acompañamiento a familias en situación de vulnerabilidad social
Comparte en las redes sociales

22.02.19

"Los científicos dicen que estamos hechos de átomos,
pero a mí un pajarito me contó
que estamos hechos de historias".
Eduardo Galeano.

El Paidós es un proyecto socioeducativo de participación abierta y voluntaria de familias propuestas por Servicios Sociales, el Equipo de Atención a la Infancia y otros servicios socioeducativos del barrio. El equipamiento es como una gran casa, y las familias lo utilizan de forma cotidiana, hay de todo (cocina, comedor, lavandería, espacio de juegos…) menos camas, ya que cada uno duerme en su casa. Durante su participación en el Paidós, disfrutan de un acompañamiento intensivo, integral e integrado: por un período de aproximadamente dos años, con un equipo interdisciplinario acompañando en todas las áreas de la vida familiar. Un acompañamiento que parte del liderazgo y empoderamiento de los adultos de la familia para mejorar su situación familiar.

Acompañar la vida de otra persona, poner la mirada en la relación y llenarla de vínculo, acompañando la cotidianidad de las familias narrando este trocito de la vida del otro que tenemos la suerte de acompañar. Narrándolo en las conversaciones de sobremesa, narrándolo en el diario, construyendo narraciones vitales en los espacios psicoterapéuticos, cosiendo retales de relatos en las reuniones de equipo... con la certeza que todos hacemos nuestra propia historia, y en la medida que lo entendemos y lo aceptamos, proyectamos mejor un futuro que nos genera bienestar.

Era el final de la primavera, la familia Safaya llevaba poco tiempo en la ciudad, habían llegado aquí buscando nuevas oportunidades. Hasta entonces los tres hijos de la familia, habían estado jugando en las calles de la bella ciudad de Agra, India.
Sonó el timbre en Paidós. Habían llegado Cha y Ananda con sus tres hijos; Aleeb, Amul y Lalasa con su referente de Servicios Sociales, la Conchita.

En el Paidós, somos conscientes que nuestro trabajo es cuidar a las familias. La cura no es un concepto vacío, es una experiencia que aporta bienestar en forma de cadena. Cuando nos sentimos cuidados por la institución y por el proyecto y cuidamos a los padres y a las madres, estamos proponiendo una experiencia que es probable que llegue a los niños y a las niñas. Así los niños pueden desarrollarse, crecer y ser quiénes realmente son, los padres y las madres también, los y las profesionales también, y así crecemos juntos en la diferencia.

Subiendo las escaleras se podía percibir el olor de café que el equipo habíamos preparado para acogerlos y presentarles el espacio con la misma cura que nos habían presentado el Paidós a cada una de nosotras cuando llegamos.
Queríamos invitarlos a formar parte de esta familia de familias.

El Paidós es un espacio amplio, diáfano y bonito. Cada rincón está pensado con intencionalidad socioeducativa. Alrededor se proponen espacios para convivir en familia, espacios de interés y confort para personas adultas y para los niños y niñas: un rincón con sofás en el espacio principal de juegos, una cocinita al lado de la cocina, un lavabo adaptado para los pequeños en la zona de baños, sillas grandes y pequeñas de mimbre en la sala de intimidad...

Cha, Ananda y los tres pequeños estaban entusiasmados con el espacio: lleno de vida, de color, de sonrisas, de orejas con ganas de escuchar y brazos con ganas de abrazar... Un espacio donde Aleeb, Amul y Lalasa podían corretear y jugar seguros bajo la mirada de sus padres, acompañada de la mirada del equipo.
El apropiamiento del espacio, como un trozo más de su casa se produjo poco a poco, toda la familia empujada por la energía de los niños, expertos exploradores de nuevos paisajes.

El trabajo en equip es esencial, cada uno aporta desde su mirada profesional: una psicóloga sistémica, una trabajadora familiar, un educador social, una educadora social y una directora. El trabajo de intersubjectividad nos permite hacer una propuesta holística. El acompañamiento a las familias se estructura en tres ámbitos diferentes: domiciliar, socioeducativo y psicoterapéutico.

Poco a poco van pasando los días, los espacios y el tiempo compartido, creciendo, acompañados con confianza.  

El ámbit domiciliar se convierte en los hogares de las familias y los espacios domésticos del Paidós (cocina, comedor, lavandería, duchas…) están dinamizados y acompañados de la mano de la trabajadora familiar.

Cha y Ananda no tardaron en hacer la colada en el Paidós, y pronto comenzaron a participar en las comidas, aprovechando la franja en la que los niños comían en el colegio, y conocieron a oltros padres y madres.
Comenzava el verano y pidieron a la trabajadora familiar que les ayudara en la casa, les habían pasado tantas bolsas de ropa para los niños, que se habían convertido en un enrollo indescifrable. La trabajadora familiar fue hasta allí y pasó la tarda ordenando armarios, hablando y tomando un té indio buenísimo.

El ámbito socioeducativo se refiere a la acogida de cada una de las personas del Paidós y a todos y a todas en comunidad, a veces con mucha intensidad, otras con menos. En los espacios comunes del Paidós, en las conversaciones individuales, las tertulias y en los acompañamientos en las gestiones, de la mano de la educadora y del educador sociales.

La familia ya se encontraba a gusto habitando en el Paidós, compartiendo conversaciones entre cafés i tés. Conversaciones con mucho contenido, con ellos como protagonistas, hablando sobre las vivencias, las emociones y las preocupaciones, de tú a tú.
Ja se acercaba el otoño y la familia estaba preocupada por la vivienda, tenían una orden de desalojo inminente y eso les preocupaba muchísimo, los paralizaba, los angustiaba.
Su educador tuvo largas conversaciones con ellos para poder comprender mejor la situación, coordinarse con Conchita, su trabajadora social de Servicios Sociales, acompanyarlos varias veces al patronato de la vivienda, a la Sede del Distrito, al abogado…

En el ámbito psicoterapéutico se proponen terapias familiares, individuales y grupales, de la mano de la psicóloga.

La confianza y el tiempo compartido, también aportaron a las conversaciones psicoterapéuticas con la psicóloga, para poder gestionar la angustia del desalojo y ser conscientes de la propia historia y de las propias dificultades.

Todas las profesionales transitamos de alguna manera por todos los ámbitos e incidimos más en lo que nos es propio, haciendo un trabajo de presencia y acompañamiento invisible.

Y grano a grano, semana a semana, la familia fue siguiendo un camino de decisiones importantes, con sentimiento de confianza propia. 

El acompañamiento psicosocioeducativo en Paidós tiene más a ver com elestar que con el hacer, es más un arte invisible que una acción tangible. Acoger todo aquello que carga la familia vertebra nuestro trabajo. En la trayectoria vital de la familia, son los adultos de la familia los que llevan el timón, y nosotros como profesionales estamos a su lado, apoyando este camino, ayudando a ser conscientes de cada paso y acompañando a la familia en aquello que decidan. Mirándolos siempre desde una mirada amorosa y comprensiva.

Si no se ha vivido la experiencia fundamental de la relación amorosa es difícil reproducirla. A veces, algunas personas adultas que llegan a Paidós, no han vivido esta experiencia con sus progenitores.

El acompañamiento en la cura que ofrecemos desde Paidós, empodera a los padres y a las madres y les invita a vivir en primera persona la experiencia de ser cuidados, con la intención que esto enriquezca el vínculo paterno-filial. Por otro lado, también acompañamos a los  niños y niñas, con el fin de ayudar a validar y reconocer el vínculo enriquecido de sus padres y madres.

La familia Safaya a menudo viene a comer y a disfrutar de una buena sobremesa en Paidós.
Cuando acaban de comer los padres y las madres salen hacia los colegios a buscar a sus hijos. Cha y Ananda vuelven con Aleeb, Amul i Lalasa, que como siempre, entran corriendo, saludando y dispuestos a jugar.
La madre les quita los zapatos, el padre los acompaña a lavarse las manos, meriendan los cinco mientras ríen y hablan en panjavi…. Nosotros nos lo miramos de lejos, y somos conscientes del cambio: de como ha ayudado a esta familia estabilizar su situación respecto a la vivienda, de como les ha ayudado estar acompañados por el Paidós durante este período. Se miran a los ojos, no gritan y se cuidan los unos a los otros.

La riqueza del proyecto está construida por las familias que forman parte. La diversidad cultural genera aprendizajes bidireccionales y continuados, ya que el Paidós se convierte en un espacio de convivencia entre familias de diferentes partes del mundo. Es por esto que el acompañamiento en Paidós está sesgado por la mirada antropológica y sistemíca.

Dos primaveras después de pisar por primera vez el Paidós, Cha y Ananda vienen para disfrutar de un almuerzo especial en Paidós. Ya hace dos años que vienen al centro y hoy celebramos su despedida. La mesa está llena de platos que algunas familias han cocinado para despedirse de la familia Safaya. Como siempre, comparten conversaciones y se respira el orgullo de las costumbres, tradiciones y recuerdos. Familias del barrio: algunas llegadas de todas partes del mundo y otras nacidas aquí. Todas alrededor de la misma mesa.

El equipo de Paidós Roquetas está formado por:

  • Belen Garcia, se ha formado en Género y Ciudadanía, en Integración Social y Educación Social. Es la Educadora Social.
  • Sandra Murcia, con experiencia en el mundo del tiempo libre educativo y formación en Educación Social. Es la Educadora Social suplente.
  • Gisela Piñol, con experiencia en el trabajo domiciliario y en el mundo del tiempo libre educativo, formada en Integración social. Es la Trabajadora Familiar.
  • Maria Torres, formada en Enfermería, en Fisioterapia y en Psicología, máster en Terapia Sistémica, experiencia en clínica y ámbito formativo. Es la Psicóloga suplente.
  • Noèlia Bardés, formada en Educación Infantil, Educación Social, Arte Teràpia y Máster en tratamiento y prevención de la violencia familiar, con una larga experiencia en diferentes ámbitos socioeducativos. Es la Directora del Paidós.