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10 retos de las entidades en la era post Covid-19

  • 10 retos de las entidades en la era post Covid-19
10 retos de las entidades en la era post Covid-19
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23.09.20

Nuestra experiencia y bagaje en el asesoramiento y acompañamiento a entidades nos ha permitido hacer una radiografía de cuáles son los principales retos que encaran las organizaciones en un contexto completamente nuevo. La pandemia del Covid-19 está siendo un trastorno para la población y esto tiene repercusión en todos los ámbitos. Empieza a resultar imprescindible tener capacidad para gestionar la incertidumbre y, por tanto, conocer todas las posibles consecuencias es clave para poder gestionar el futuro de la entidad de la mejor manera posible.

Esto es lo que pretende explicar este artículo, ayudar a las entidades a adelantarse en un mundo que ya era cambiante y que, de repente, ha pasado a ser imprevisible. Necesidades, urgencias y prioridades han sufrido un bache que hay que gestionar desde la máxima tranquilidad y, sobre todo, con la mayor anticipación posible. Le recomendamos que no deje de leer hasta el final y que, en este vídeo, consulte los diversos ámbitos que tratamos en el servicio de acompañamiento gratuito para entidades.

1) Transformación digital

La transformación digital se prevé una pieza clave en el engranaje del futuro de las organizaciones. Hay que tener claro cómo se incorpora a la visión estratégica de la entidad, con los riesgos y oportunidades que esto puede generar. Asimismo, es importante pensar cómo se digitalizan los contenidos para mejorar la eficiencia, la velocidad o la experiencia de usuario. Las herramientas digitales deben estar al servicio de las personas y capacitarlas.

2) Diversificación de la captación de fondos

Los recursos públicos pueden ir a la baja y, en caso de que no sea así, las administraciones apostarán para financiar proyectos estrechamente ligados al contexto Covid-19. Asimismo, los fondos europeos serán centralizados y difícilmente llegarán a escala municipal y local. Aunque las grandes convocatorias de subvenciones parece que se mantendrán, resulta imprescindible comenzar a explorar nuevas vías de captación de fondos.

3) La financiación colectivo

Es momento de ser creativo a la hora de buscar cómo se financian algunos proyectos e iniciativas que las entidades y organizaciones quieren salir adelante. Las plataformas de captación de fondos y micromecenazgo habituales empiezan a estar saturadas y se hace difícil que potenciales donantes hagan donaciones a través de los portales webs. La estrategia de captación de fondos y de comunicación deben ir de la mano.

4) Comunicar para existir

Estrechamente ligado a los puntos anteriores, es crucial que las entidades destinen esfuerzos y, a ser posible, recursos, a explicar su labor. Sólo así será posible llegar al público y que éste se fidelice con la organización. Planificar la comunicación es una de las inversiones prioritarias para que todo lo que hace la entidad no quede en un saco vacío y se diluya entre el montón de información que llega a potenciales donantes, colaboradores y voluntarios.

5) Organización de los datos

La dificultad de gestionar correctamente los datos que llegan a la entidad es también uno de los aspectos que preocupan a las asociaciones. Muchas no disponen de datos sobre los socios potenciales, empresas colaboradoras o entidades con las que se pueden realizar proyectos conjuntamente. Tener una buena organización de estos datos permite agilizar trámites y hacer más eficientes las comunicaciones.

6) De la estrategia a la acción

Son muchas las organizaciones que tienen clara y bien trabajada la estrategia, pero son incapaces de bajar esta idea a niveles inferiores, es decir, transformarla en acciones concretas. El contexto actual no permite excesivas pausas y gestionar prioridades y tareas es urgente y primordial para no desperdiciar tiempo y energías en la búsqueda de recursos, tanto materiales como humanos.

7) Juntas y equipos técnicos, de la mano

La nueva realidad debe acercar, aunque no pueda ser físicamente, las juntas, los equipos técnicos y la base social. Esto hará que fluyan las relaciones y aumentará la implicación de todos los agentes implicados. A partir de ahora, será más importante que nunca que las organizaciones prioricen las personas y las pongan en el centro, dinamizando y cohesionando la base social para apoderarse y potenciar el papel de las juntas y los equipos.

8) Redefinir los objetivos

Ha llegado el momento de volver a plantear aquellos objetivos previstos y establecidos hace un tiempo porque es probable que el nuevo contexto lleve a la imposibilidad de alcanzarlos. Los equipos deberán poner de nuevo a trabajar para redefinir los objetivos y hacerlo de manera conjunta, mediante focos grupo y con la presencia de personas que tengan tareas diversas encomendadas en el seno de la entidad.

9) Nuevas necesidades

La redefinición de los objetivos va en consonancia con las nuevas necesidades aparecidas en medio de la pandemia. Es evidente que no hay sector, tanto de población como empresarial, que no sufra las consecuencias, pero hay que prestar atención a aquellos colectivos en los que más afectación pueda tener la pandemia. Así pues, hay que repensar cuáles son las necesidades actuales y futuras, vincularlas a la entidad y adecuar las expectativas.

10) Relevo generacional

Son muchas las entidades y organizaciones que su tarea depende, en mayor o menor grado, de la implicación del voluntariado. Las personas con mayor tiempo libre suelen ser las de edades más avanzadas, menos habituadas al uso de las nuevas tecnologías. Será clave buscar herramientas para que el público más joven se acerque a las entidades, se implique y apodere a las personas mayores para poder seguir haciendo su labor de forma habitual.