EDUCACIÓN SOCIAL Y TRABAJO SOCIAL
BLOG DE LA FACULTAD PERE TARRÉS

Volver a artículos

Ciudadanos sin hogar

  • Ciudadanos sin hogar
Ciudadanos sin hogar
Comparte en las redes sociales

05.05.16

La situación de sinhogarismo en la ciudad de Barcelona hace mucho tiempo que resulta incomprensible para cualquier ciudadano con un poco de sensibilidad. Los datos que Fundación Arrels publica, nos dicen que 3000 personas no disponen de hogar y que prácticamente 900 personas duermen en la calle cada noche. Esta situación ha estado incrementada en un 44% solo en los años de la crisis económica.  

Las calles qie nosotros utilizamos para pasear, para salir un rato al aire libre, para hacer turismo o simplemente para transitar de un lado al otro, se transforman en casa de alguien. A lo largo del seminario de intercambio que hemos reañlizado en la Facultad Pere Tarrés y la Katolische Hochschule de Freiburg hemos aprendido muchas cosas, pero algunas es bien necesario compartirlas.  

Nadie duerme en la calle porque quiere. Este ha estado uno de los mitos que tanto los ponentes como las experiencias vitales que hemos escuchado nos han dejado claro. Pero en todo caso. esta afirmación está muchas veces instaurada en un imaginario colectivo generado posiblemente para rebajar la consciencia de la pobreza y la exclusión es una cuestión generada por el sistema. Un sistema que genera solo 9 sillas para diez personas donde siempre hay quien se queda fuera, tal y como nos han explicado algunos ponentes.  i

La cuestión del sinhogarismo parece que haya estado escondida debajo la mqoueta de una ciudad eclipsada por los grandes acontecimientos, congresos y cifras astronómicas y supuestos beneficios económicos del turismo que genera, en parte, situaciones de dificultades de acceso a la vivenda. Solo tenemos que preguntar a los vecinos y vecinas de las zonas más colonizadas por el efecto del turismo. 

De hecho, es una cuestión tan escondida que da la sensación que la categoría de ciudadano solo la tiene aquel que se comporta según unos parámetros estándar. Para el resto la vida se complica

Por el relato que hemos escuchado estos días, la calle supone unos espacios de indiferencia. Y ésta, llevada al extremo supone invisibilidad. Una invisibilidad tanto explícita como para ni tan solo atraer la mirada del resto de las personas en un espacio urbano con tantos impactos visuales escrupulosamente diseñados para atraer la atención. 

Mirar hacia otro lado invisibiliza las personas que viven en la calle y deshumaniza al que sistemáticamente ni siente que es identificado como ser humano. 

La próxima noche del 18 de mayo   la Red de Atención a las Personas sin hogar, hará un recuento sobre la ciudad de Barcelona. En estos momentos buscan voluntarios para hacer esta primera acción como primer paso para la visualización de estas personas. Toda la información en la web Recompte Barcelona 2016 T