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  • Entrevista a Eduardo Vila y Víctor Martín, coordinadores de Educació Social. Revista d´Intervenció Socioeducativa sobre Educación Social y Derechos Humanos

Entrevista a Eduardo Vila y Víctor Martín, coordinadores de Educació Social. Revista d´Intervenció Socioeducativa sobre Educación Social y Derechos Humanos

19.07.18

Entrevistamos a Eduardo S. Vila y Víctor M. Martín, profesores del área de Teoría e Historia de la Educación en la Universidad de Málaga y coordinadores del número 68 del monográfico de Educació Social. Revista d’Intervenció Socioeducativa editado por la Facultad Pere Tarrés – URL, que nos explica cómo la educación social tiene como base de referencia los derechos humanos. El monográfico plantea una recopilación de artículos de los cuales algunos reflexionan sobre la forma en que los derechos humanos se concretan en el discurso y las acciones de la educación social, y otros que son ejemplos de experiencias operativas de trabajo que hacen presentes los derechos humanos en sus acciones.

Fundació Pere Tarrés - ¿De qué manera se podrían concretar en realidades las propuestas por un aprendizaje permanente que demanda la educación en la Declaración Universal de los Derechos Humanos y no limitando este derecho exclusivamente a la escolarización?

Es importante no circunscribir lo educativo a lo escolar, lo cual supone una demanda histórica desde la pedagogía social, lo cual implica que, en materia de derechos, el derecho a la educación no sea visto sólo como el derecho a la escolarización (que también), sino como algo mucho más amplio cuantitativa y cualitativamente. Desde el punto de vista de los derechos, y en el marco de la DUDH, los espacios y los tiempos educativos son fundamentales: tanto la presencia o la oportunidad como prerrequisito, como las condiciones de la praxis del propio derecho. Desde nuestro punto de vista, resulta tan importante estar como ver en qué condiciones se está, lo cual también conlleva el análisis del derecho a la educación como derecho social, político y cultural. En ese análisis es crucial la dimensión que puede otorgar la educación social. La mirada al derecho a la educación no puede ser individual sin ser comunitaria, no puede ser sólo competencial sin vislumbrar los contextos. Hablar de educación o aprendizaje permanente (que no es lo mismo, aunque se usen a veces indiscriminadamente) cobra sentido desde esta óptica, no entendiéndolo como 'acreditación permanente', 'titulitis' o 'rendición de cuentas en forma de competencias laborales', sino considerando que el derecho a la educación tiene, sin desdeñar lo formativo, un componente cívico-social ineludible, que a su vez bebe de la necesidad de empoderamiento de las personas y comunidades. Por todo ello, hay que hacer más educativos los procesos escolares y sociales, defendiendo su indisolubilidad con los derechos humanos como referentes. No se trata tanto de cómo se concreta esto en realidades tangibles, porque no hablamos de recetas al uso en este sentido, sino de plantear que cualquier acción educativa deba repensarse epistemológica y axiológicamente desde los referentes aludidos. Con eso, ya conseguiríamos muchas pequeñas y grandes transformaciones.

Fundació Pere Tarrés - ¿Cómo se puede garantizar el pleno desarrollo de la personalidad humana desde el ámbito de la educación social?

En cierta forma somos muy vigotskianos en nuestra concepción del ser humano, entendiendo, por un lado, somos seres sociales que nos hacemos como tales con los otros y otras, y por otro, que el lenguaje configura el pensamiento, por lo que la manera en la que nombramos el mundo es importante para ir construyendo lo que entendemos del mismo, nuestra manera de movernos y relacionarnos en él, etc. De ahí que la educación social aparezca como una acción humana con una capacidad tremenda para el desarrollo humano desde una perspectiva holística a la vez que garante, desde su apuesta decidida por la perspectiva de derechos (al menos como la entendemos), de las posibilidades del mismo.

Fundació Pere Tarrés - ¿Qué más se puede hacer desde el campo de la educación social para fomentar el cumplimiento de los Derechos Humanos?

Hay que insistir en la necesidad de que la educación social, en todas sus formas y contextos de acción, tenga como referente los derechos humanos. Esto es obviamente más fácil decirlo que hacerlo, sobre todo cuando a veces la perspectiva técnica pide otros referentes más acordes con planteamientos economicistas en el día a día de las y los profesionales. Por eso es tan trascendente, e incluso potencialmente transformador, grabar mentalmente que nada pueda pasar por nuestras manos si no supone una defensa o mejora de los derechos de las y los demás.

Consideramos que a veces la praxis de la educación social adolece de referentes claros, cubriéndose los huecos que esto deja a través de procesos asistencialistas, religiosos, etc., lo que puede conllevar errores en los planteamientos, sobre todo de orden ético, y en las acciones consecuentes. Creemos que, sin lugar a dudas, si somos capaces de pivotar la educación social en torno a los derechos de las personas, a los derechos humanos, conseguiremos focalizar las acciones socioeducativas y dejar de vincularlas a las características antes señaladas.

Fundació Pere Tarrés - Según informes de numerosos organismos internacionales, el papel de la educación como herramienta para acabar con la trata de seres humanos es fundamental. ¿Qué margen de actuación tiene la educación social en este nuevo ámbito?

La educación social hace y ha hecho mucho en este ámbito, y supone uno de los eslabones más fuertes en los que se han basado muchas iniciativas para combatir esta trágica realidad. Evidentemente, el papel de la educación como proceso para la mejora de las personas y contextos es ineludible, pero también lo es trabajar 'en contexto', es decir, hacerlo siempre atendiendo a aspectos culturales, comunitarios, socioeconómicos, etc., y en todo ello la educación social, su manera de trabajar y sus profesionales tiene muchísimo que aportar.

Fundació Pere Tarrés - Según los resultados del estudio, ¿cuáles son los factores implicados en la estrecha relación pobreza – fracaso escolar?

El vínculo entre pobreza y fracaso escolar es algo muy investigado y corroborado, pero quisiéramos destacar estos puntos como emergentes y de interés para la reflexión desde la educación social, de manera sintética:

  • La escasez de recursos influye en el desarrollo biológico y cognitivo de las infancias.
  • La pobreza produce ansiedad y estrés en la unidad familiar, lo que influye negativamente en las emociones personales de cada miembro familiar y en el ambiente de convivencia, aminorando las capacidades de desarrollo de las personas.
  • Las situaciones adversas, como las producidas por la pobreza, son aprendidas por las personas, lo que puede producir inacción, pasividad y una indefensión aprendida.
  • La calidad y contenido de las experiencias construyen en gran medida la educabilidad de los seres humanos; evidentemente, al tener pocas experiencias positivas debido a las influencias de la pobreza, las infancias afectadas ven mermado su desarrollo.
  • El capital cultural de las familias influye en el éxito cultural. Si la pobreza influye en el desarrollo cultural, es evidente que las poblaciones empobrecidas tienen menos posibilidades de acumular un bagaje cultural positivo.
  • La pobreza sufre una estigmatización social que puede llevar a los afectados a procesos de autoexclusión y exclusión social, lo que influye negativamente en el propio desarrollo educativo.
  • En cualquier caso, es evidente que, a través de los procesos educativos y sociales, debemos trabajar para romper el bucle de la pobreza heredada que se cristaliza generación tras generación en muchos casos.

Fundació Pere Tarrés - ¿De qué manera podríamos decir que influye el contacto entre culturas y procesos culturales en favor de los derechos humanos?

La cuestión no es sólo si se produce contacto entre culturas (que evidentemente es un prerrequisito para la interacción, el intercambio y demás formas de relación) sino cómo se da, y ahí es donde se determina el papel de los derechos humanos. Evidentemente, posturas negacionistas, segregacionistas, asimilacionistas o xenófobas, no conllevan procesos ni contactos culturales vinculados a una perspectiva de derechos, sino, en todo caso, a su sistemático incumplimiento. Por eso abogamos por la perspectiva intercultural, que se basa en los principios de los derechos humanos y tiene como aspiraciones la convivencia y la justicia social, como la mayor garante.

Fundació Pere Tarrés - Viendo la concepción que los adolescentes tienen sobre los roles de género y las relaciones amorosas y sexuales, ¿qué propuestas a nivel educativo existen para combatir la heteronormatividad imperante?

Desde nuestro punto de vista, hay que repensar desde lo educativo muchas cosas, de entre las cuales podemos destacar las siguientes: reflexionar (y hacer que las y los adolescentes reflexionen) sobre los modelos de atractivo imperantes y su origen, hacer que entiendan que estas cuestiones (como la heteronormatividad) son fundamentalmente fruto de procesos culturales y que por lo tanto no son 'verdades absolutas e incuestionables', así como provocar que las chicas y chicos perciban que hay muchas maneras de ser hombre o mujer más allá de lo establecido hegemónicamente y que es importante trabajar la empatía a la hora de ver las consecuencias para las y los demás y, para nosotros mismos, de los modelos patriarcales.