Por qué visitar Barcelona en invierno: ¡que no te pare el frío!

Por qué visitar Barcelona en invierno: ¡que no te pare el frío!

Aunque es conocida popularmente como una ciudad muy mediterránea y donde la mayoría de afluencia de turistas llega en verano, eso no tiene que provocar que no visitéis uno de los lugares más turísticos de España, también Barcelona en invierno.

En los meses más fríos del año, tendréis la oportunidad de ver una de las caras más bonitas de la ciudad condal y, que traen consigo un montón de actividades divertidas y diferentes que no disfrutarás el resto del año.

Dejaos llevar por el espíritu navideño

Durante los meses de Navidad, los colores, las luces y el ambiente festivo convierten a Barcelona en una de las ciudades más mágicas del mundo. Así, no perdáis la oportunidad de pasear por las principales calles de la ciudad iluminadas; visitar los mercadillos navideños o los enormes pesebres que se organizan en diferentes puntos o simplemente embriagarse del ambiente festivo que se respira en la metrópolis.

Ah, tampoco os olvidéis de probar algunos productos típicos de estas señaladas fechas, como los turrones, mantecados o los churros con chocolate.

Disfrutar del patinaje sobre hielo

Otras de las actividades más chulas y que solamente podrás hacer en Barcelona en invierno es pasar unas horas patinando sobre hielo, quizá las más conocidas son las del Skating o el Palau Blaugrana, que también están abiertas durante todos los días del año.

Sin embargo, si preferís buscar un lugar mucho más céntrico en la ciudad, Barcelona cuenta con otras opciones perfectamente válidas. En la misma parte central del Centro Comercial l’Illa Diagonal se coloca cada invierno una pista sobre hielo que os podría teletransportar a la de Rockefeller Center de Nueva York.

Visitar tranquilamente las principales atracciones turísticas

Como hemos comentado anteriormente, invierno es la época del año donde la ciudad acoge una menor afluencia de turistas. Así, viajar a Barcelona durante estos días os puede permitir deleitaros de las principales atracciones turísticas de la ciudad, de forma mucho más tranquila y calmada.

La Sagrada Familia, el templo arquitectónico más importante del país creado por Antoni Gaudí; el mercat de la Boquería o la combinación de recursos naturales ajardinados con arquitectura modernista que ofrece el Parc Güell, son algunas de las principales opciones que se pueden visitar sin tener que soportar una cantidad exagerada de turistas.

Fin de año y carnaval

Finalmente, visitar Barcelona en invierno os dará la oportunidad de celebrar algunas de las noches más especiales del año, como la de Fin de Año. La Fiesta oficial está compuesta por un espectáculo de música, agua y pirotecnia de 45 minutos en la Fuente de Montjuïc.

Posteriormente, y tras comer las doce uvas, la ciudad cuenta con muchos sitios donde salir hasta la madrugada, para acabar la noche (o empezar el día) comiendo unos churros con chocolate.

Además, a finales de febrero se celebra el Carnaval. Y aunque se organizan diferentes actos en la ciudad condal; a muy pocos kilómetros se podréis disfrutar del famosísimo Carnaval de Sitges, donde podréis vivir una de las noches más locas del año en un ambiente inclusivo, respetuoso y, sobre todo, ¡con mucha fiesta!

Por tanto, no dejéis que el frío os pare de cara a visitar Barcelona también en invierno. Alojándoos en el albergue de Barcelona Pere Tarrés, podréis llegar con mucha facilidad y atenderemos todas vuestras dudas de cara a disfrutar de las mejores actividades que ofrece la ciudad condal en invierno.