Vallvidrera, el Balcón de Barcelona

Vallvidrera, el Balcón de Barcelona

Uno de los barrios más desconocidos de Barcelona, incluso por los propios barceloneses, es el de Vallvidrera, el balcón de Barcelona, una de las zonas con más encanto de la ciudad condal. Hoy te invitamos a descubrirlo con nosotros, a aventurarte por sus caminos y bosques, por sus sendas, por sus caminos, y a que descubras el lado más salvaje, natural e inhóspito de Barcelona. ¿Te atreves? Venga, ¡vamos allá!

Vallvidrera: el lado más natural de la ciudad

Qué duda cabe: Vallvidrera es un barrio privilegiado, rodeado de verde y de silencio: la naturaleza es la reina aquí, y las calles se abren paso bajo las faldas del Tibidabo para dar lugar a una zona íntimamente conectada con la naturaleza. ¿Quieres saber cuáles son las sorpresas más destacadas que puedes encontrar aquí? Nosotros destacamos cuatro, pero queremos anticiparte que hay más, muchas más: en tu mano está aventurarte

#1 El pantano de Vallvidrera

Si buscas naturaleza en estado puro sin alejarte demasiado de la ciudad, no tienes más remedio que hacer esta excursión: desde Plaça Catalunya coge la línea S1 o S2 de ferrocarril y apéate en Baixador de Vallvidrera; desde aquí, sigue las indicaciones para llegar caminando hasta el pantano. ¡En poco menos de media hora parecerá que te hayas trasladado a otro mundo! Este pantano se construyó a mediados del s. XIX para suministrar agua al pueblo de Sarrià, que por aquel entonces todavía no se había anexado a Barcelona. Y fue aquí, también, donde tuvo lugar uno de los grandes hitos de la historia del ferrocarril: la Mina Grott, que transportaba el agua del embalse, se convirtió en el primer tren eléctrico de pasajeros de toda España. Aun así, la vida de este tren fue corta y después de poco más de un año se vio obligado a cerrar sus puertas para siempre.

#2 El funicular

También para conectar Sarrià, en este caso con Collserola, se construyó el funicular de Vallvidrera. Totalmente acristalado, es una forma espectacular de disfrutar del paisaje de Barcelona y de Collserola. La gran ventaja es que este funicular está integrado en la zona 1 del transporte metropolitano y, por lo tanto, no necesitarás adquirir ningún ticket especial para utilizarlo: te valdrá con el mismo título de transporte que utilices para coger el metro o el autobús.

#3 La sierra de Collserola

Sant Medir, el castillo del Papiol, la sierra del Moro… El parque natural de Collserola tiene muchísimo que ofrecer, desde pasar un día en familia disfrutando de una deliciosa barbacoa hasta perderse por sus entrañas en una excursión que puede durar desde unas horas hasta varios días.

El pulmón de Vallvidrera —y de Barcelona— es un lugar que transpira naturaleza y paz, perfecto para desconectar del estrés de la ciudad y vivir el silencio y la tranquilidad. Si quieres escapar del mundanal ruido, ¡no lo dudes y escápate a Collserola!

#4 Vil·la Joana

Esta masía construida en el s. XVIII, que fue totalmente reformada en el XIX, es el lugar que vio nacer a Jacint Verdaguer, uno de los máximos exponentes de la Renaixença catalana. Fue entre sus paredes donde el autor de La Atlàntida pasó los últimos días de su vida y es aquí, a pocos kilómetros de la ciudad condal, donde podrás revivir una de las épocas más destacadas de la historia de Cataluña.