Torre Agbar: el nuevo icono de Barcelona

Torre Agbar: el nuevo icono de Barcelona

A lo lejos, desde el Eixample, o el paseo marítimo de la Barceloneta, o en lo alto del Parc del Guinardó, a lo largo del Passeig de les Aigües de Collserola o en el punto más alejado del Besós que cruza Santa Coloma, Sant Adrià o Badalona, la Torre Agbar se alza en sus 144 metros de altura rivalizando con la Torre Mapfre o el Hotel Arts.

Torre Agbar, Icono de la Barcelona Moderna

Construida junto a la plaza de las Glorias a partir de octubre de 1999, la Torre Agbar forma parte del pistoletazo de salida del distrito tecnológico del 22@, uno de los referentes de la nueva Barcelona que se inicia de la mano del siglo XXI. Su diseño, imaginado y llevado a cabo por el arquitecto francés Jean Nouvel en colaboración con el grupo b720 Fermín Vázquez Arquitectos, recoge influencias de Gaudí que confluyen con el inacabado proyecto del hotel Atracción de Nueva York y se une a los pináculos de Montserrat. De este modo, la catalanidad forma una parte imprescindible en el origen y la vida de la Torre Agbar.

La construcción de la Torre Agbar se extendió hasta inicios de 2005, cuando los reyes de España inauguraron el edificio alzado en una estructura de hormigón recubierta de aluminio y vidrio que recubren más de 16.000 m2 en forma de chapas y lamas que permiten ese acabado y ese diseño tan colorido. La forma característica de bala se consiguió gracias a un diseño superpuesto no concéntrico con dos cilindros de hormigón que permitieron conseguir ese acabado tan característico en su forma. Pero muy probablemente, lo que más sorprende de la torre sean sus modos de iluminación. Estos se consiguen gracias a más de 4.500 LED que permiten generar imágenes a lo largo de toda la extensión de la fachada con más de 16 millones de colores (sí, ¡en serio!) con un coste por hora menor a 6 euros, consiguiendo por ello en 2011 uno de los premios de eficiencia energética más destacados: ¡Es el Edificio Verde por antonomasia en Barcelona!

Como curiosidad, desde las campanadas del año 2006 muchos ciudadanos deciden dar la bienvenida al año desde la Torre Agbar, algo que a lo largo de la década se ha movido hacia la Plaza España, donde la Font Màgica rivaliza incluso con las tradicionales campanadas en la Plaza del Sol madrileña. Aun así, la Torre Agbar no ha estado carente de polémica: considerada por muchos habitantes como un edificio difícil de encajar en el barrio y en el panorama de Barcelona; poco a poco, esta visión ha mutado para acercarse a uno de los iconos más representativos de la ciudad, convirtiéndose en uno de los símbolos más identitarios de la capital. ¿Y su futuro próximo? Sobre ello, todo lo que podemos decir de este géiser que brota de las profundidades marinas, como lo describió su creador, es que la compra del grupo Hyattel a Azurelau por 150 millones de euros tiene como fin convertir la Torre Agbar en un hotel de lujo. ¡Sea como sea, el edificio ya forma parte de la historia viva de la ciudad!