5 pueblos cerca de Barcelona en tren

5 pueblos cerca de Barcelona en tren

Barcelona es una ciudad que ofrece innumerables alternativas turísticas y lugares mágicos que merece la pena conocer. Y no solo hablamos de sitios en la ciudad condal y sus alrededores, sino que la buena conexión con todo el territorio gracias a trenes y ferrocarriles permiten descubrir rincones alejados de la metrópolis que poseen un encanto especial.

Así, aprovechando que el hospedaje en el albergue de Barcelona de Pere Tarrés, en este nuevo post os presentamos cinco pueblos cerca de Barcelona en tren a los que se puede llegar fácilmente, y que no se deben dejar de visitar por nada del mundo.

Girona

En poco más de una hora en tren (40 minutos en AVE) se encuentra la colorida y deslumbrante, provincia y, ciudad de Girona.

Se trata de uno de los lugares donde es un verdadero placer perderse, sobre todo por sus estrechas calles en el casco histórico. Además, durante el recorrido te asombrará con sus numerosos edificios góticos como la impresionante Catedral y el antiguo barrio judío del Call.

Otros lugares que de obligada visita en Girona son los puentes y las casas colgantes de colores del río d ‘Onyar, que separan la parte nueva de la antigua, el monasterio de Sant Pere de Galligants, la Rambla de la Llibertat o el Parque de la Devesa para después, terminar con un paseo por la muralla de la ciudad.

Además, en caso de ser aficionados de la famosa serie Juego de Tronos, os alegrará saber que escenas importantes de la serie se han grabado en sitios emblemáticos de la ciudad.

La escapada a Girona se puede combinar también con una pequeña excursión a Figueres (trayecto en tren y el viaje son solo 30 minutos más) donde tendréis la oportunidad de visitar el museo del famoso pintor Salvador Dalí.

Sant Pol de Mar

Si os interesa conocer un pueblo de mar cerca de Barcelona, no existe mejor opción que Sant Pol de Mar.

Situado en la comarca del Maresme, tierra de pescadores y agricultores, se encuentra un pueblo típicamente mediterráneo, con sus casas blancas y calles estrechas y escalonadas que se elevan formando hermosos rincones donde poder disfrutar de las vistas del mar Mediterráneo. Además, a nivel cultural hay que destacar que el pueblo conserva bonitas casas modernistas e iglesias que a más de uno enamoran.

A este bonito pueblo mediterráneo se puede llegar de forma muy sencilla en tren, con el servicio de Rodalies R1 de RENFE, en menos de 45 minutos.

Sitges

Seguimos hablando de mar, pero esta vez se trata de uno de los pueblos con mayor encanto de la costa sur de Barcelona: Sitges. A poco más de 30 minutos en tren, se encuentra un lugar que fue refugio de artistas modernistas y residencia de los burgueses indianos, y que sigue conservando el carácter marinero que lo vio nacer.

¡No te pierdas el paseo por el frente marítimo, y callejear entre sus estrechas calles hasta encontrar el Cau Ferrat, un museo que fue la residencia del artista Santiago Rusiñol!

Viñedos del Penedés

En un breve viaje en tren desde Barcelona llegas hasta Vilafranca del Penedés, capital del Alto Penedés.

Territorio dominado por paisajes de viñas y bodegas, sus excelentes vinos y sus inconfundibles cavas son famosos en la zona, y además algunas de las actividades que se ofrecen para disfrutar del enoturismo se realizan de una forma diferente, como catas de vino, dormir en una bodega o un extenso paseo entre viñedos.

Las Bodegas Torres son las más famosas de la zona, y podéis visitarla por vuestra cuenta o también existe la opción de comprar un billete para el Tren de las Viñas, un combinado muy económico que incluye el trayecto de ida y vuelta desde Barcelona hasta las famosas bodegas.

Castillo de Claramunt

Como última opción (pero no por eso menos importante) os recomendamos una escapada en tren al Castillo de Claramunt, situado en la comarca del Anoia.

En este caso, para llegar hay que tomar un tren de los Ferrocarriles de la

Generalitat que parte desde Plaza España hasta la Pobla de Claramunt. Una vez allí, hay que caminar unos 45 minutos hasta llegar a lo alto de la montaña, donde está situado el castillo. Pero la caminata merece la pena. Una vez arriba, se puede visitar una de las fortalezas más bien conservadas de Cataluña, mientras se atisban unas hermosas vistas panorámicas de la comarca del Anoia.

No caigáis en la trampa de creer que Cataluña sólo es Barcelona. A muy poca distancia de la gran ciudad encontraréis lugares que os harán adentraros y conocer un poco más la historia y la cultura del territorio. ¿A qué esperáis para poneros en marcha?