Nelsa Curbelo, experta en derechos humanos y noviolencia, doctora honoris causa por la Universidad Ramon Llull
Esta mañana Nelsa Curbelo, pedagoga experta en derechos humanos y no violencia y directora de la ONG SER PAZ, ha sido investida como doctora honoris causa, a propuesta de la Facultad de Educación Social y Trabajo Social Pere Tarrés de la Universidad Ramon Llull. El acto se ha celebrado a las 12h en el Aula Magna de la Facultad de Educación Social y Trabajo Social Pere Tarrés. El acto de concesión de estas galardón honorífico convierte a la Dra. Nelsa Curbelo en la primera honoris causa propuesta por la Facultad Pere Tarrés y la primera en esta disciplina. El acto se ha iniciado con la lectura del acta de nombramiento de la Junta de Gobierno, a cargo del Dr. Josep M. Garrell, secretario general de la URL, en el que, a propuesta de la Facultad Pere Tarrés-URL, se tomó el acuerdo de conceder el grado de Doctor Honoris Causa de la Dra. Nelsa Curbelo. La Dra. Anna Berga, vicerrectora de Relaciones Internacionales y Estudiantes y profesora de las Facultad Pere Tarrés-URL y madrina de Nelsa Curbelo, subrayó que es extraordinario conceder un doctorado honoris causa a una mujer, "lo es otorgar esta distinción a alguien por su dedicación a la lucha por la paz y los derechos humanos y, sin duda, es extraordinaria la persona que hoy tengo el gozo y el gran honor de apadrinar". Berga ha explicado que su biografía, como diría el sociólogo Ferrarotti, "está llena de cortes biográficos, momentos de cambio, de renacimientos, que la hacen particularmente singular y, me atrevería a decir, cinematográfica. Una vida donde dominan las escenas de acción, algunas de aventuras, también algún momento dramático -con escenas de suspense e, incluso, de miedo- y, sin duda, muchas dosis de emoción. Hay, sin embargo, claramente una constante a lo largo de su trayectoria, una trama o -como dirían los etnometodólogo- una orientación biográfica que es la pauta general que da sentido a los diferentes elementos de una biografía. A pesar de haber vivido en 4 países diferentes, su experiencia de 25 años como religiosa, de haber actuado como mediadora en conflictos diversos y de haber trabajado con colectivos muy dispares, la constante ha sido haberse mantenido fiel a unas convicciones y su persistencia, tenacidad y coraje para trabajar siempre siguiendo su vocación". Berga ha destacado que lo que hace que su planteamiento sea particularmente valiente y transformador "es que la voluntad de comprensión del fenómeno, y la reivindicación del respeto por los jóvenes, rehúye cualquier tipo de condescendencia, de buenismo o de ingenuidad. Desde el paternalismo no es posible transformar la realidad. Es partiendo de la consideración de los jóvenes como sujetos de derechos, la confianza en sus posibilidades y el convencimiento de la capacidad que cualquier ser humano tiene para cambiar, pero consciente de todas las dificultades y defendiendo con firmeza las propias convicciones, como es posible imaginar un futuro diferente". Berga ha explicado que como "activista incansable consigue que las autoridades, los empresarios, y los diferentes agentes sociales dentro y fuera del país cambien la mirada, y apuesten por su proyecto. Y la transformación es posible, ha reivindicado Berga, "en pocos años, el índice de delincuencia en el barrio ha bajado un 60%, y la experiencia de Ser Paz se va extendiendo a lo largo del país". A continuación se ha procedido a la investidura como doctora honoris causa y a la entrega del título y los atributos a Nelsa Curbelo, a cargo de la rectora de la URL, la Dra. Esther Giménez-Salinas. A continuación, Nelsa Curbelo ha pronunciado el discurso Lo que he aprendido. Y es que ésta reconocida experta en resolución de conflictos y en el trabajo con jóvenes en situación de riesgo social, ha compartido con la audiencia un relato de sus intensas vivencias y conocimientos de esta realidad social a lo largo de los años y la relación que ha mantenido y aún mantiene con este colectivo. A pesar de su saber, Curbelo afirmó: "Cada vez sé menos cosas y cada vez aprendo más. En medio de las penas, los fracasos, los riesgos, de las muertes en las aguas putrefactas de conflictos sociales violentos que a menudo tienen los jóvenes como actores, la vida continua, como los lotos y las garzas en los pantanos. En nuestra vida y en la historia que construimos juntos, el amor siempre tendrá la última palabra, es mi convicción más profunda". Curbelo ha reivindicado el papel de los educadores sociales en la transformación y la lucha de los conflictos sociales: "Aprendí a situar en aquella necesidad profunda de sentir el trabajo que hacemos. Por eso es tan apasionante trabajar en el ámbito social. Porque somos seres condicionados pero no determinados, porque la trama que une a todos los saberes es el enorme desafío del comportamiento humano. Por eso, aunque las ciencias sociales parezcan los parientes pobres de los asuntos humanos reservadas a quienes no son muy hábiles con las matemáticas o las ciencias exactas, son el tejido que alimenta el hecho de convivir y cada vez requieren más profesionales que se dediquen". En este sentido, Curbelo añadió que ha aprendido que la educación "es fundamental para lograr cambios para que, en la tarea de reinventar el mundo que este cambio de época nos pide, los paradigmas han provocado crisis y es necesario poner el vino nuevo en odres nuevos, en palabras del Maestro".
Giménez-Salinas destacó que Curbelo "sabe que solo es posible construir la paz si conoces lo que ha pasado, si descubres la miseria humana y hasta dónde es capaz de llegar el hombre, pero su acometida -y aquí está la su singularidad- parte de la teoría de la construcción de nuevas identidades, de aprovechar los elementos positivos que toda conducta, por horrible que nos parezca, puede tener ". La rectora ha añadido que hay muchos ejemplos y que el más cercano para nosotros es el abandono de las armas de ETA y el proceso de reconciliación. Finalmente, la rectora de la URL ha destacado de Curbelo lo que considera su gran obra, la organización SER PAZ: "una muestra que, a pesar de la brutalidad de la que ha sido testigo, siempre ve esperanza en el camino hacia la no-violencia. Sus crisis cotidianas son una excusa para superarse a sí misma, para innovar otras maneras de conseguir la paz".
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