“La infancia fuera del aula está siendo desatendida cuando debería ser la gran prioridad social”
"Estado del bienestar, sociedad civil y sentido común" era el título de la conferencia que el director de la Fundación Pere Tarrés ha ofrecido hoy en Tribuna Barcelona ante una audiencia de unas 300 personas formada por dirigentes de la Sociedad Civil catalana, representantes de Cáritas, Cruz Roja, el Banco de Alimentos, ONCE, que han querido estar presentes en el acto así como líderes políticos e institucionales como el conseller de Governació i Administracions Públiques, Jordi Ausàs, y la consellera d'Acció Social i Ciutadania, Carme Capdevila, el ex presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, el presidente de ERC, Joan Puigcercós, la presidenta del Grupo Parlamentario Socialista, Manuela de Madre, diputados y regidores de todos los colores políticos. Se trataba de una ocasión especial, dado que las entidades que conforman la sociedad civil catalana no disfrutan de muchas oportunidades como la de hoy para poder expresar sus inquietudes y preocupaciones. Pujol se ha centrado en la "necesaria solidaridad social para construir una sociedad cohesionada y justa con los más débiles". I para hacerlo realidad, Pujol ha defendido que "es imprescindible el rol de la sociedad civil". Una sociedad civil que, según el conferenciante, "se encuentra con dificultades ante una administración a veces omnipresente con un modelo económico muy liberal y sin una sensibilidad social generalizada que la ayude". La infancia más vulnerable Precisamente una de les necesidades que según Pujol está siendo desatendida son los más pequeños: "Los niños y niñas son uno de los colectivos que más está viviendo en su propia carne las carencias que comporta la crisis", ha asegurado Josep Oriol Pujol. Una situación que la Fundación Pere Tarrés conoce muy bien a través de la veintena de sus centros de esplai que cada tarde acogen unos 3.000 niños y niñas y jóvenes en riesgo de exclusión social. Y es que según Pujol, "si queremos avanzar como país, si queremos unos ciudadanos plenamente personas, no podemos descuidar espacios educativos con una función preventiva y que promocionen a la infancia, como es la educación en el tiempo libre". Pujol ha hablado de la pobreza infantil que este trabajo cuotidiano constata en torno al 17% de la población. Pobreza infantil que se concreta "en absentismo y fracaso escolar, en abandono práctico de los menores que viven desde muy pequeños sin ninguna referencia adulta con criterio, con problemas de nutricio desequilibrada e incluso insuficiente, con un riesgo de desequilibro psíquico cinco veces superior al de la media de la población". Desatención de los menores que se agrava con problemas socioeconómicos como la monoparentalidad por abandono, el paro, los salarios bajos o el consumo de tóxicos. Y es aquí donde Pujol ha querido dar visibilidad al papel de los centros abiertos y de esplai diarios en la tarea imprescindible de prevención y de acompañamiento de las familias. En este sentido, Pujol no ha escatimado propuestas a la Administración: "No tiene ningún sentido que el maestro tenga las condiciones laborales y las ratios de alumno por aula que tiene, mientras el educador que enseñará a comer a nuestros hijos (responsabilidad que también hemos delegado en la escuela) esté contratado por una multinacional del catering incumpliendo las ratios educativas o incluso el convenio colectivo de educación en el tiempo libre porque la escuela no puede pagarlo. I no puede pagarlo porque muchas familias tienen dificultades para hacer frente a este servicio". La promoción de la libre iniciativa social Según Pujol, el modelo actual basado en la combinación de economía de mercado y Estado del Bienestar produce puntos ciegos que no están contemplados y en palabras del director general de la Fundación Pere Tarrés "es aquí donde llega la sociedad civil" que actúa desde la responsabilidad social. Por eso, es clave que la Administración promueva la acción de las entidades. En este sentido, Pujol ha alertado contra "una Administración como prestadora y garante de todos los servicios, y ha optado por un modelo de Estado relacional". Concretamente, ha explicado que "preocupa que las entidades no lucrativas que surgieron con voluntad de atención a las personas de alguno de los colectivos nombrados pasemos a ser consideradas sólo "operadores" que en libre concurrencia podamos optar a la gestión de concursos para la prestación de servicios y basta". De hecho, Pujol fue un paso más allá y alertó contra el hecho de "limitar en exceso la iniciativa social promoviendo un marco donde todo pase por la planificación pública, porque no todas las dificultades personales son planificables ni se es suficientemente ágil en dar respuesta". |
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