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Principios para la futura ley catalana de educación
Josep Oriol Pujol
Josep Oriol Pujol *
El Punt  |  11.02.09

La ley de educación de Catalunya, que actualmente está finalizando su trámite en la comisión de Educació i Universitats del Parlament de Catalunya, comportará cambios para el conjunto del país y para toda la comunidad educativa. En este sentido, diversas organizaciones representantes del amplio espectro social, entre ellas la Fundació Pere Tarrés, están interviniendo en esta comisión para presentar sus planteamientos. Creemos que es bueno difundir los criterios que defendimos defender desde una perspectiva amplia evitando todo corporativismo. A nuestro entender, una ley catalana de educación, en este momento, como mínimo, ha de recoger cinco principios.

1. Es imprescindible que sea una ley de educación de país, de amplio consenso, lo que significa renuncias por todas las partes pero también la posibilidad de dar estabilidad al sistema educativo. Si es así será la muestra de altura política del Parlament pensar prioritariamente en la infancia y en las consecuencias positivas medio plazo para el conjunto de la sociedad. Una ley de consenso, que no se tenga que modificar si se produce un cambio en la mayoría del gobierno, evitando el uso de la educación como arma de confrontación política, daría una estabilidad al colectivo de educadores evitando el trasiego que en el marco escolar supone cada cambio normativo.

2. Hay que favorecer una máxima valoración social de la educación. El consenso ya sería un primer indicador de esta valoración social. Hay que dignificar la figura del maestro y del profesor, dignificar su remuneración, pero también incrementar la exigencia sobre su trabajo y los resultados del mismo. Será buena la mejora en su formación que el marco de Bolonia supone, pero también hay que ser más rigurosos con el acceso a la profesión: ¿alguien se ha parado a reflexionar sobre el esfuerzo que suponen las oposiciones a cuerpos como el notariado, el registro de la propiedad, la especialización médica, si los comparamos con las oposiciones a los diferentes cuerpos de docentes?

3. Las familias han de poder escoger la escuela que mejor responda a sus intereses. La eficacia de las planificaciones cuando no respetan la libertad individual quedó demostrad en la Europa del Este en el siglo pasado. Incluso la libre elección del centro, a nuestro entender derecho fundamental, puede favorecer una sana competitividad entre escuelas sin olvidar la discriminación positiva con medios para aquellos centros públicos o concertados que atienden a grupos sociales o a niños con déficit previo de aprendizaje o de entornos poco estimulantes para los que se debe garantizar la equidad de que dispondrá la ley. Incluso, la ley podría incluir medidas compensatorias con la matriculación para evitar los guetos por motivos territoriales tal como favorece el actual sistema planificado.

4. Hay que escuchar a las voces autorizadas sobre la educación. Salvador Cardús, Gregorio Luri, Jordi Galí, José Antonio Marina, tantos maestros y profesores pueden aportar la llave para revertir situaciones complejas o proponer mejoras en el sistema... La nueva ley tiene que favorecer una participación no corporativista sino centrada en la calidad a la que se llega con pequeñas mejoras continuas.

5. Verdadera gratuidad en la enseñanza para todos. Superando el tópico que la escuela concertada extrae fondos a la enseñanza pública. Con suficiencia para todos. Y destinando recursos a las actividades educativas en el comedor escolar, casales de verano, acogida por las mañanas, actividades extraescolares... Hay que superar que el criterio principal, por no decir el único, por el que se escogen las organizaciones que prestan estos servicios sea el precio y, por lo tanto, se decida en detrimento de la calidad. No es admisible la precariedad laboral de los educadores y educadoras que prestan este servicio. Es una lástima que los profesores tengan que suprimir las convivencias de tres días en una casa de colonias porque algunas familias no las pueden pagar. Es importante ser conscientes que, a menudo, las verdaderas discriminaciones y donde se palpan las diferencias no es en el contexto del aula sino en estas actividades complementarias, también educativas.

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Director general de la Fundació Pere Tarrés. [+]