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Haled
14 años
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“En
lo material no me puedo quejar de mi vida: no me falta de nada:
tengo mi propia habitación, mi propia cadena estéreo...
Puedo comprarme toda la ropa que quiero, y además recibo
paga tanto por parte de mi padre como de mi madre. Nunca he necesitado
trabajar... Abandoné la escuela porque era mortal de aburrimiento.
Prefería interesarme por la música: quería
formar parte de un grupo musical. Me di cuenta de que si quería
realizar mi sueño, debía emigrar. Estoy preparando
mi viaje en secreto porque no quiero que mis padres sepan nada;
mi madre se echaría a llorar y mi padre haría todo
lo posible para quitarme la idea de la cabeza” |
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Munir
15 años
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“Vivo
con mis abuelos en un barrio popular de Oran. Mis padres están
separados. Mi madre volvió a casarse, enseguida me di cuenta
de que tampoco era bienvenido a su nuevo hogar. Podía dormir
y comer en casa de mi padre, pero nadie me hacía realmente
caso, ni se interesaba por mí. Decidí emigrar porque
no parezco importarle a nadie, no tengo ningún lazo con mi
familia ni pertenezco a ningún sitio. Si me marcho iré
a olvidar todos mis problemas...” |
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Tarek
16 años
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“Nuestra
situación económica puede decirse que es media. Quiero
marcharme a Europa porque ya estoy harto de que nada me vaya bien
aquí. No me he graduado, y como no tengo edad para trabajar
lo único que encuentro son pequeños trabajos sin interés,
que me reportan poco dinero. Además, no hay nada que hacer
para divertirse, nada para cambiar las cosas aquí. La mejor
solución para mí es la “Harga” (emigración
clandestina). Mi familia no sabe nada de mis planes. En resumen,
allí es posible vivir tu juventud sin las prohibiciones ni
la hipocresía de aquí.”
Tengo 16 años y resido en un apartamento social de un
barrio periférico y popular de Argel. Vivo con mis padres,
tres hermanos, dos hermanas, y la mujer de mi hermano mayor, que
se casó hace un año. Yo soy el cuarto de mis hermanos.
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Chérif
17 años
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“Nuestra
vivienda es humilde. Mi padre y mi hermano mayor de 23 años
murieron en un accidente de coche cuando volvían de la fábrica.
Después del accidente mi madre se vio obligada a buscar un
empleo. Con su sueldo apenas nos alcanzaba para alimentarnos. comencé
a buscar pequeños trabajos después del horario escolar.
Este trabajo hizo que mi rendimiento escolar bajara estrepitosamente.
El verano pasado recibí en mi casa a un primo que vive desde
hace seis años en España. Me contó su vida
allí, y vi que con mi capacidad de trabajo, y con la experiencia
que he adquirido, en España podría no solamente ganarme
la vida, sino además ayudar a mi familia a vivir decentemente,
y conseguir que mi madre recuperase su dignidad. ” |
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Amal
16 años
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“Sentí
que se me helaba la sangre y que el corazón me iba a estallar.
Esos papeles me decían que yo había nacido de padres
desconocidos, luego abandonada y por fin adoptada... La tierra se
abrió a mis pies .A partir de aquel día mi vida ha
cambiado por completo, me he obsesionado por mi origen. Al fin llegué
a conocer la identidad de mi madre biológica: supe que después
de mi nacimiento emigró a Francia. Necesito encontrarme con
ella, ver su cara, escuchar sus explicaciones... No he contado nada
de este proyecto a mis padres adoptivos.” |
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