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Gelor
17 años |
“Me
dijeron que si no confesaba dónde estaba [mi padre], me matarían.
Era la primera vez que salía de mi país, estaba aterrorizado.
El amigo de mi tío me dejó en el aeropuerto y me dijo
que debía encontrar mi camino. Pero yo no sabía cuál
sería mi camino. Me acompañó a la oficina Office
des Étrangers de Bruselas, donde cursé una demanda
de asilo. Ya lo he pedido cuatro veces, pero siempre me ha sido
denegado. Desearía que mi futuro estuviera en Bélgica.
Me siento mejor aquí, y espero regularizar mi situación.” |