Mohamed y
Fátima
padre y madre
de Hicham
17 años

“Nosotros no estábamos al corriente de los planes de emigración de mi hijo, nunca nos había dicho nada, comencé a sospechar a partir de verlo entrar y salir con nuevas compañías que antes no frecuentaba. Le prohibí a mi hijo que siguiera viendo a estos chicos.” (Padre)

“No comprendemos por qué se le ha metido esa idea de emigrar. Se ha hecho sus ilusiones, y se cree que la vida en Francia es lo que sale en televisión... No puedo conformarme; esa idea no entra dentro de mi cabeza, pero a esas edades uno es capaz de todo. Así que he tomado mis precauciones: tengo un cuñado que es oficial de policía. Él no lo sabe, pero si intenta algo ilegal será arrestado” (Madre)

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Mustafa y
Netza
padre y madre
de Moad
16 años

“Durante el mes del Ramadán, a la hora de la comida, toda la familia se reunió para la ruptura del ayuno, Moad no respondió a la llamada. Todos teníamos la misma sospecha secreta, que se había dejado liar por los militares para unirse a los grupos terroristas. En febrero recibimos un telegrama de la embajada de Argelia en México que nos informaba de que Moad se encontraba allí, y que iba a regresar a Argelia. Cuando desembarcó creía que estaba en España.” (Padre)

“Puede parecer cosa de risa, pero es mucho más grave, porque nuestro hijo no ha renunciado a su plan en absoluto” (Madre)

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Mounira, Bouker y Hasan
madre, padre
y hermano de Said
17 años

“Empezó a volver a casa muy tarde por la noche. Me quedaba en vela toda la noche con mi marido, esperando su retorno. Un día ya no regresó. Creí que me iba a volver loca. Fue en ese momento cuando su hermano confesó. Reconozco que me sentí dividida entre el alivio y la cólera.” (Madre)

“Hemos sufrido mucho desde que nos vimos sorprendidos por su partida. No tenía ninguna necesidad de irse. Mi hijo vivía bien aquí, estaba a salvo de la pobreza. Después de su partida, su madre tuvo una crisis cardíaca y ha estado a punto de morir.” (Padre)

“Estuvo trabajando durante un año todos los días para reunir una suma decente. Se marchó un jueves, y al jueves siguiente me llamó por teléfono llorando como un bebé para decirme: “me escapado, he salido”. Después de unas semanas de decepción, de sumar fracasos, de promesas no cumplidas, etc., su dinero se le acabó. Después de tres meses pudo llegar a París... a Inglaterra. A partir de allá, ha comenzado a preparar un plan para emigrar a Canadá.” (hermano)

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Leila y Abdelkrim
madre y padre
de Mohamed
17 años
“A menudo repetía: “Un día de éstos me largaré de este maldito país...”. Escribía muchas cartas, pero no sabía a quién. Decidí investigar y conseguí leer una de estas cartas. Así es como descubrí sus intenciones.” (Madre)

“Después de abandonar la escuela, comenzó a callejear con un grupo de chicos poco recomendables... Cuando conocí sus planes, confieso que me sentí aliviado. Está en relación con una persona respetable que ejerce una profesión seria en Lille, y que se ha comprometido a prestarle ayuda.” (Padre)

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Tahar y
Fatima
padre y madre
de Adil
16 años
“Estábamos todos al corriente de los planes de emigrar de mi hijo. Ya hace muchos años que hablamos del tema. Para instalarse allí no hay problema, ya tengo avisado a un pariente que vive en Vitrolles, y ya he acordado con él que se ocupará de mi hijo cuando se instale.” (Padre)

“Nos encontrábamos en una situación difícil: su padre fue despedido y entonces mi hijo comenzó a buscar trabajo para colaborar en casa. Se mata uno a trabajar por un dinero sin garantía de continuidad. Es por todo esto que querríamos que nuestro hijo tuviera éxito en su proyecto de emigración. Para ayudarle, me esperé a la temporada de bodas, y pondré en venta mi collar de oro. Siempre ha pensado en los demás antes que en sí mismo; quiere emigrar para ayudarnos.” (Madre)

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Presentación
Menores marroquíes
Familias menores marroquíes
Menores argelinos
Familias menores argelinos
Conclusiones

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